Las últimas previsiones de la industria energética brindaron sus perspectivas sobre cómo impactará el conflicto en Medio Oriente a Canadá. Según los datos, si el conflicto dura poco, se asume un impulso temporal a los precios de la energía, y no habría importantes inversiones en el sector petrolero y gasífero canadiense.
Sin embargo, si el conflicto en Irán persiste y los precios mundiales del petróleo y el gas se mantienen en niveles altos, lo anterior podría impulsar una mayor inversión de la industria petrolera y de gas canadiense con la finalidad de satisfacer el aumento de la demanda mundial.

La situación se daría porque la guerra en Irán ocasionó el cierre del estrecho de Ormuz, que es uno de los puntos vitales del sector energético, puesto que por este punto pasan 15 millones de barriles diarios de crudo. Lo anterior significa que, más que una escalada bélica en Medio Oriente, con sus consecuencias sociales y económicas, el problema también es de abastecimiento de petróleo y gas a nivel mundial.
Asia recibe la mayor parte del crudo que sale de esta zona. China e India son dos compradores importantes. Pero, al haber falta de crudo, la industria canadiense sería la que probablemente entre a abastecer parte de la demanda que se necesitará, según lo señaló Oxford Economics.
Sin embargo, la organización dijo que es más probable que el conflicto dure poco a que este se extienda. También espera que el Banco de Canadá mantenga sus tasas de interés sin cambios durante todo 2026. Añadió que el pronóstico de crecimiento de la economía de ese país norteamericano se mantiene en 1,1 % para 2026 y 2,1 % para 2027, y concluyó que no anticipan grandes impactos en los consumidores, por lo menos a corto plazo, debido al choque de los precios petroleros internacionales en los combustibles.
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