Un grupo de representantes a la Cámara radicó una proposición de moción de censura contra el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, en medio de crecientes alertas por la crisis en la entrega de medicamentos y el aumento de tutelas en el sistema.
La solicitud, dirigida al presidente de la Cámara, se sustenta en lo que los congresistas califican como “circunstancias graves” que comprometen la conducción del sector y ameritan control político, en línea con lo establecido en la Constitución.
Tutelas al alza y fallas estructurales
Uno de los principales argumentos es el incremento sostenido de acciones de tutela por vulneración del derecho a la salud, una situación que, según el documento, refleja una falla estructural del sistema.
“La tutela se ha convertido en un mecanismo ordinario para acceder a medicamentos”, advierten los firmantes, al señalar que esto evidencia deficiencias en la garantía oportuna de servicios que deberían prestarse sin intervención judicial.
En esa línea, cuestionan la capacidad del Ministerio para dirigir, orientar y controlar el sistema, al considerar que el aumento de estos recursos judiciales es un indicador de fallas en la gestión.

Crisis en medicamentos y continuidad de tratamientos
El documento también expone problemas en la entrega de medicamentos, con reportes de interrupciones en tratamientos, demoras en citas y represamiento en la dispensación, especialmente en pacientes con enfermedades de alto costo.
Estas situaciones, advierten, no solo vulneran la Ley 1751 de 2015, sino que ponen en riesgo la vida y la integridad de los usuarios, en un contexto donde la continuidad terapéutica es crítica.
Aunque reconocen que la entrega directa recae en EPS y gestores farmacéuticos, los congresistas insisten en que la responsabilidad política recae en el ministro como cabeza del sector.
Otro de los ejes de la moción apunta a presuntas deficiencias en la dirección, seguimiento y control del sistema de salud, en medio de tensiones financieras en varias entidades y problemas en el flujo de recursos.
Los firmantes sostienen que la falta de respuestas estructurales frente a estos problemas compromete la responsabilidad política del ministro y afecta la confianza ciudadana en el sistema.
La proposición también incluye críticas a declaraciones públicas del ministro frente a casos de pacientes afectados por fallas en el sistema, las cuales, según el documento, han sido percibidas como “revictimizantes” y carentes de empatía.
La solicitud deberá ser agendada para debate en la Cámara de Representantes de Colombia, donde se evaluará la gestión del ministro y se definirá si procede o no la moción de censura.
De prosperar la moción, el ministro tendría que dejar el cargo, en uno de los mecanismos de control político más fuertes que tiene el Congreso sobre el Ejecutivo.




