La economía mundial, aunque muestra una resistencia inesperada frente a una sucesión de choques, empieza a mostrar señales de desaceleración según el más reciente informe de perspectivas económicas globales de Fitch Ratings.
La agencia proyecta que el Producto Interno Bruto (PIB) mundial crecerá un 2,6 % en 2026, una ligera desaceleración frente al 2,7 % estimado para 2025. Sin embargo, la estimación deja ver una mejora respecto al 2,4 % pronosticado anteriormente.

Aunque el informe refiere choques geopolíticos y cambios en las políticas estadounidenses, destaca una inversión masiva en Inteligencia Artificial (IA), grandes déficits fiscales en las principales potencias y un repunte del comercio mundial de semiconductores (creció un 40 %).
Fitch señala que el panorama está marcado por la volatilidad en el Medio Oriente y advierte que el conflicto derivado de ataques en la región ha elevado las primas de riesgo geopolítico, afectando directamente la producción y exportación de petróleo en los países del Consejo de Cooperación del Golfo (GCC).
Además, mostró su preocupación por el cierre temporal del Estrecho de Ormuz, por donde transita el 20 % del consumo mundial de crudo.
En este contexto, la agencia elevó su pronóstico anual del precio del petróleo Brent a US$70 por barril para 2026, frente a los US$63 previos en el informe anterior.
Si bien este precio base no altera drásticamente las previsiones, Fitch advierte que un escenario adverso con el crudo a US$100 reduciría el PIB mundial en un 0,4 % y golpearía con fuerza a grandes importadores de energía como Corea del Sur, Japón y Turquía.

Mercado externo de Estados Unidos y China
El análisis de perspectivas de Fitch señala que la política comercial de Estados Unidos atraviesa un periodo de incertidumbre tras la anulación de ciertos aranceles por parte de la Corte Suprema. En respuesta, la administración impuso un gravamen temporal del 10 %, con señales de que podría elevarse al 15 %. Fitch estima que esto situaría la tasa arancelaria efectiva de EE. UU. en un 11,3 %.
Este cambio tiene efectos mixtos: mientras que la tasa para China podría disminuir del 29 % al 23 % y la de Brasil caería al 14 %, la incertidumbre sobre qué medidas seguirán tras los primeros 150 días de aplicación genera cautela en los mercados.
Según la agencia, a pesar de estas barreras, el comercio mundial se ha mantenido dinámico gracias a la alta intensidad de importaciones en el sector tecnológico.

Para Estados Unidos la firma espera un crecimiento del 2,2 % este año. En detalle, el consumo se verá afectado por un mercado laboral que se enfría y un crecimiento salarial más lento, lo que motivaría a la Reserva Federal a realizar dos recortes de tasas de interés en 2026.
China, por su parte, presenta una dualidad preocupante, de acuerdo con la firma, que prevé que el crecimiento se desacelerará al 4,3 % en 2026, debido a una confianza del consumidor debilitada y una caída en la inversión inmobiliaria.
Además, dado que el ahorro del sector privado ha alcanzado un máximo histórico del 11,6 % del PIB, lo que refleja que la producción supera con creces la demanda doméstica, la economía china se vería obligada a depender excesivamente de las exportaciones y del apoyo fiscal.
Finalmente, la economía en Europa se expandirá un 1,3 % en la proyección de Fitch, jalonada por la recuperación de Alemania, que, tras años de estancamiento, proyecta un crecimiento del 1,2 % gracias a una expansión fiscal y un repunte de la inversión en bienes de capital.
Además, Fitch revisó al alza las previsiones para México, Polonia (+0,4 pp), India e Indonesia (+0,3 pp), mientras que anticipa una desaceleración en Brasil en comparación con el año anterior.

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