Se levanta el paro minero en el Bajo Cauca tras bloqueos y pérdidas por $20.000 millones

"Volvemos a la normalidad en una región tan hermosa como la del Bajo Cauca”, señaló el comité del paro minero en una declaración oficial.  

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Tras varios días de tensión, bloqueos y afectaciones económicas en una de las regiones mineras más importantes del país, el paro minero en el Bajo Cauca llegó a su fin. La decisión marca un punto de inflexión en una protesta que paralizó corredores clave, impactó el abastecimiento y encendió alertas sobre el orden público en el norte de Antioquia y zonas cercanas. 

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El levantamiento del paro se da en la noche de este viernes 27 de marzo luego de una jornada de negociación entre representantes del sector minero, autoridades locales y entidades del Ministerio Público, en un proceso que buscó destrabar un conflicto con implicaciones económicas, sociales y de seguridad. 

Fin del paro minero: acuerdos y mensaje del comité negociador

La mesa de negociación confirmó que se alcanzaron acuerdos que permitieron el levantamiento de los bloqueos y el retorno progresivo a la normalidad en la región. 

“Hoy, después de una larga jornada, llegamos a unos acuerdos… podemos decirle al país que volvemos a la normalidad en una región tan hermosa como la del Bajo Cauca”, señaló el comité de negociación del paro en una declaración oficial.  

Entre los compromisos, los voceros destacaron avances en la definición de bloques para la explotación minera en zonas de reserva, así como la consolidación de un distrito minero que permita ordenar la actividad en la región. 

Además, insistieron en que el diálogo fue clave para superar la crisis. “La concertación y el diálogo es la única forma para salir de los problemas y de las diferencias”, afirmaron, al tiempo que rechazaron los hechos de violencia que se registraron durante las jornadas de protesta.  

Se levanta el paro minero en el Bajo Cauca tras bloqueos y pérdidas por $20.000 millones

El paro minero, que inició el pasado 16 de marzo, movilizó a cerca de 8.000 mineros y generó bloqueos en al menos cuatro puntos críticos de las principales vías del Bajo Cauca.  

Uno de los focos más complejos se ubicó en el corredor entre Caucasia y Cáceres, en el sector de Guarumo, donde cerca de 200 personas bloquearon la vía con troncos y ramas. También se registraron cierres en el corregimiento Jardín de Tamaná y en el municipio de Zaragoza, donde se afectaron tres ejes estratégicos hacia Segovia, Caucasia y el casco urbano.  

Aunque durante el día predominaban las marchas pacíficas, en las noches se reportaron episodios de violencia, incluyendo quema de vehículos, ataques a ambulancias y enfrentamientos con la fuerza pública. Las autoridades confirmaron al menos seis vehículos incinerados.  

El impacto económico fue significativo: el sector transportador reportó pérdidas cercanas a los $20.000 millones, reflejando la magnitud de la parálisis en la región.  

El trasfondo: acuerdos incumplidos y tensiones estructurales 

El origen del paro está en una problemática de fondo entre el Gobierno y el sector minero. Los manifestantes denunciaron incumplimientos en acuerdos previos, especialmente los firmados en octubre de 2024 y en febrero de 2026, relacionados con la formalización de la pequeña y mediana minería.  

Entre los principales reclamos se encuentran la inoperatividad de los mecanismos de registro, el subregistro de unidades mineras —que deja a miles de trabajadores en un limbo jurídico— y la aplicación de normas que permiten la destrucción de maquinaria, incluso en procesos de formalización.  

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Este conflicto refleja dos visiones enfrentadas. Mientras el Gobierno sostiene que las medidas buscan combatir economías ilícitas y delitos ambientales, los mineros denuncian una criminalización generalizada de su actividad.  

Además, el Ejecutivo ha advertido sobre la posible presencia de grupos armados ilegales en la economía minera, lo que complejiza aún más la situación en una región históricamente vulnerable. 

La actividad minera, que según estimaciones del sector representa hasta el 96,5 % de la economía local, quedó prácticamente detenida durante varios días, afectando el sustento de miles de familias.  

Uno de los mensajes centrales tras el levantamiento del paro fue la apuesta por el diálogo como mecanismo para resolver conflictos. 

“El diálogo y la concertación debe seguir siendo la ruta para la construcción de un mejor país… la fuerza y la violencia generan terror y muerte”, enfatizó la mesa de negociación.