El Gobierno del presidente Gustavo Petro avanza en un plan de rescate para la Nueva EPS. En entrevista con Presidencia, el agente interventor, Jorge Iván Ospina, explicó que la estrategia se fundamenta en: dignificar, sanear, capitalizar y transparentar.
Ospina señaló que: “la Nueva EPS no se va a liquidar; se va a capitalizar por decisión directa del presidente”, y agregó que el objetivo es garantizar atención oportuna a los más de 11,5 millones de afiliados.
El interventor indicó que el plan financiero incluye una inyección inicial de $2 billones, anunciada por el Ministerio de Salud, como parte de un esquema para enfrentar una deuda cercana a $11 billones.
Ospina agregó que: “una proporción de estos recursos se destinará a un plan de choque inmediato para ponernos al día en tratamientos y dignificar la atención de la comunidad”, en referencia a una intervención que se concentrará especialmente en mayo y junio para reducir tiempos de espera.
La prioridad de la Nueva EPS
Sobre los puntos más críticos, el interventor fue enfático en que la crisis se concentra en la falta de medicamentos, las demoras en consultas con especialistas y los retrasos en tratamientos.
“Cuando no hay medicamentos, la gente tiene que sacar dinero de su bolsillo, afectando su alimentación, transporte o vivienda”, citó. También advirtió que las demoras médicas “ponen en peligro la vida”, lo que obliga a priorizar la resolución de estos cuellos de botella.
En materia financiera, Ospina señaló que: “hay muchas cuentas por pagar y un sistema complejo de facturación y auditoría que retrasa los giros”, y precisó que los pagos se priorizarán hacia prestadores que cumplan criterios de transparencia y legalidad. Añadió que las cuentas con inconsistencias o sobrecostos serán revisadas antes de autorizar desembolsos.

El interventor también explicó que el Gobierno contempla la creación de una bolsa específica de recursos para enfermedades de alto costo. “Tendremos una bolsa separada orientada a enfermedades raras, huérfanas o catastróficas, donde el paciente requiere tratamientos costosos y continuos”, dijo, al señalar que esta medida busca evitar interrupciones en terapias críticas.
Frente al alto volumen de tutelas, Ospina reconoció que el sistema enfrenta una presión creciente en los juzgados. En ese sentido, sostuvo que: “vamos a implementar mecanismos para anticipar los problemas y evitar que el usuario tenga que acudir a la tutela”, y explicó que se habilitarán canales directos de atención en personerías y defensorías para resolver fallas antes de que escalen a instancias judiciales.
Sobre el abastecimiento de medicamentos, el interventor señaló que se avanzará en procesos de compra más eficientes e incluso en la posibilidad de importación directa. “No podemos permitir que medicamentos que se compran a $100 se facturen a $300 o $400”, citó, al advertir sobre prácticas que encarecen el sistema.
Con este enfoque, el Gobierno busca recuperar la Nueva EPS, garantizar su sostenibilidad y responder a una crisis marcada por deudas y fallas en la atención.
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