Frente a los señalamientos de que Canacol Energy terminaría sus contratos vigentes de suministro de gas, Cerro Matoso indicó que esto le genera una profunda preocupación, dado que tendría consecuencias directas en su operación. La empresa, productora de ferroníquel, señaló que Canacol le provee cerca de 80 % del gas que utiliza, por lo que el cese de estos contratos comprometería la continuidad de sus actividades.
La empresa, dirigida por Ricardo Gaviria, adicionó que sus operaciones se rigen por la legislación colombiana y no por la canadiense, por lo cual hizo un llamado a la Superintendencia de Sociedades y a la Superintendencia de Servicios Públicos para que brinden respaldo tanto a la compañía como a los usuarios que reciben el gas de Canacol, con el fin de evitar afectaciones derivadas del proceso de reestructuración de la empresa.

“Esta medida, considerada por la empresa como improcedente y arbitraria, fue solicitada presuntamente por Canacol ante una corte de Alberta (Canadá) el 28 de abril de 2026, en el marco de un proceso de reestructuración organizacional, petición que será analizada por esta corte”, expresó la compañía.
Asimismo, agregó que el gas es un insumo esencial en sus operaciones y en sus principales equipos, los cuales funcionan 24 horas del día. La organización cuenta con dos hornos que deben mantenerse en operación continua para preservar su régimen térmico y garantizar su integridad. En ese sentido, sin gas no pueden operar y no existe un sustituto inmediato. La compañía advirtió que, en caso de que Canacol no garantice el suministro, el impacto sería irreversible.
También señaló que, si se materializa la suspensión del gas, los costos estimados de afectación en sus dos hornos oscilarían entre $550.000 millones y $730.000 millones cada uno, con tiempos de reparación superiores a 10 meses. Según la organización, por cada día de suspensión de operaciones, las pérdidas para el país serían de aproximadamente $1.000 millones, debido a menores ingresos por regalías e impuestos.

“Se dejarían de producir aproximadamente 95 toneladas diarias, lo que representaría pérdidas para la empresa cercanas a $5.100 millones por día, además de la suspensión de contratos y de la adquisición de bienes y servicios por cerca de 1.800 millones diarios”, expresó.
Cerro Matoso también indicó que sostuvo conversaciones con Canacol en los últimos meses, por lo que recibió con sorpresa la solicitud de terminación de los contratos de suministro de gas. Esta situación pone en riesgo la integridad de sus operaciones, así como el abastecimiento en regiones de la costa Atlántica, que podrían verse afectadas por incrementos en las tarifas del gas debido a una menor oferta.
Cabe recordar que Canacol entró en un proceso de reorganización con el objetivo de proteger sus activos mientras buscaba recuperarse. Durante este proceso se mencionó en varias ocasiones que la compañía lograría salir adelante; sin embargo, persiste la incertidumbre sobre su permanencia en el mercado. En este contexto, uno de los principales riesgos para la industria gasífera colombiana es que las operaciones de Canacol, clave para el suministro de gas a diversos usuarios, lleguen a suspenderse.
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