La relación entre China y Colombia atraviesa un momento importante de cooperación en diversos temas, como infraestructura, tecnología y transición energética.
El embajador de la República Popular China en Colombia, Zhu Jingyang, ha destacado la relevancia de esta agenda bilateral en obras como el Regiotram de Occidente y la primera línea del Metro de Bogotá.
En diálogo con Valora Analitik, el diplomático aseguró que la cooperación entre ambos países no solo arroja resultados concretos, sino que abre espacios para la transformación y el fortalecimiento de sectores estratégicos.
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¿Cuál es ese mensaje que China, con una visión de largo plazo, puede enseñar a los países latinoamericanos?
Colombia tiene un privilegio de tener una ubicación geográfica única en el mundo. Para aprovechar el enorme potencial de Colombia como hub de logística, estamos hablando de poder traer más tecnologías y crear más productos de exportación, ahí hace falta el apoyo de infraestructuras.
Yo creo que las perspectivas son muy positivas. Sobre todo, el mensaje implícito de la adhesión a la Ruta de la Seda, que es básicamente una plataforma internacional, no buscando división geográfica, sino buscando una cooperación voluntaria.
Con mejores infraestructuras, con costos menos altos de entrada y de salida, Colombia estaría en condición de convertir su potencial en oportunidad de desarrollo real de cara a futuro.
Colombia, para salir de sus “100 años de soledad”, debe tener una visión del futuro y continuar el proceso de diversificación de su relación internacional.
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¿Cómo va el proceso de admisibilidad para el cacao?
Estamos trabajando estrechamente con el Ministerio de Industria y Comercio y también con la Cancillería colombiana.
Ya hay casos exitosos, como la marca colombiana Lök , que con un socio chino está vendiendo bastante bien sus productos en China.
La cuestión es cómo aumentar la cantidad de producción y el valor agregado. La solución que yo propondría sería cómo traer socios chinos para invertir, con su maquinaria y con su tecnología, para aumentar la escala de producción, pero dejando el valor agregado aquí en territorio colombiano.
Se necesita innovar el formato nuevo de producir con más eficiencia aquí en Colombia, a través de inversiones y asociación con empresas chinas.
¿Cuándo podría estar esa admisibilidad?
La embajada no es la que toma la decisión empresarial. Junto con el ministerio correspondiente de Colombia coincidimos en cómo abonar el terreno, propiciar el ambiente y facilitar los trámites.
Ya estamos trabajando en ese sentido. Y había un acuerdo firmado el año pasado, anunciado aquí en Colombia también, que incluye el cacao y el café.
¿Qué se puede mencionar sobre el café?
El mercado tradicional de Colombia es Estados Unidos, número uno y con gran diferencia frente al número dos y número tres quizás.
Pero donde más crece el consumo de café en el mundo, que no estamos hablando de la capacidad del mercado stock, sino de la parte de mayor crecimiento, es China.
Entonces, China tiene opciones como comprar café de África o comprar café de Brasil. Es cuestión de Colombia, con visión y con decisión, competir con otros proveedores para ganar la cuota que le corresponde en el mercado chino de café.
¿Qué expectativas sobre el comercio entre Colombia y China?
Esperamos que con el nuevo gobierno de Colombia haya un resultado mejor para todo el pueblo colombiano, y que se mantenga la previsibilidad, la estabilidad y mejor capacidad de ejecución después de agosto.
Y ahí seguimos trabajando. Como repito, la disposición de colaborar y de apoyar a Colombia quedará sin cambio de nuestra parte, más allá de los recelos y las envidias geopolíticas.
¿Qué otros proyectos están apoyando o asesorando desde China para Colombia?
Yo veo un sector muy importante: la colaboración en el área educativa y la asociación entre universidades colombianas y chinas.
Las universidades chinas ahora escalan posiciones en casi todos los rankings mundiales. Entonces, hay una capacidad y una disposición de apoyar el desarrollo de la formación de talentos autónomos aquí en Colombia, a través de esta cooperación académica entre universidades chinas y colombianas.
Sabemos que hay universidades colombianas que lideran también el ranking regional de América Latina. Allí yo creo que es de mutua necesidad entre China y Colombia.




