Odinsa Vías se pronunció sobre el futuro del proyecto de Iniciativa Privada (IP) Conexión Centro, una nueva megavía en el Eje Cafetero diferente a la actual concesión de Autopistas del Café.
La empresa, accionista y uno de los operadores de Autopistas del Café, ha mantenido la vía en condiciones superiores a las exigidas (4.0 de 5.0) en el contrato, según explicó días atrás para este medio su gerente, Mauricio Vega.
“El contrato exige un índice de estado de cuatro sobre cinco y nosotros llevamos más de 10 años por encima de 4,6. La vía está en condiciones muy superiores a las exigidas contractualmente”, afirmó.
La decisión sobre su viabilidad o no está en manos de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) y, según la ministra María Fernanda Rojas, la entidad tomará una decisión de fondo en los próximos días.
“Esperamos que sea a comienzos de la próxima semana, probablemente entre lunes y martes”, indicó la funcionaria.
La importancia de la nueva megavía en el Eje Cafetero
La Conexión Centro es un proyecto de infraestructura de quinta generación (5G) que contempla intervenciones sobre 317 kilómetros en los corredores Armenia – Pereira – Manizales y Calarcá – La Paila.
La iniciativa busca fortalecer la movilidad en el Eje Cafetero y mejorar la conexión logística para el transporte de carga y pasajeros.
Odinsa insistió en que el proyecto “no se constituye en una continuación de Autopistas del Café”, sino que corresponde a una nueva Iniciativa Privada presentada bajo el esquema de APP, con nuevas obras para completar la conexión del Eje Cafetero en doble calzada.
La compañía aseguró, además, que la propuesta ha sido ajustada teniendo en cuenta solicitudes de comunidades, autoridades locales y otros grupos de interés, recogidas en espacios de socialización, audiencias públicas y comunicaciones remitidas a la ANI.
Según la empresa, entre los cambios planteados se encuentran escenarios de reducción de casetas y tarifas de peaje, esquemas diferenciales e inversiones sociales orientadas al desarrollo socioeconómico de la región, incluyendo infraestructura social, programas de fortalecimiento de capacidades, generación de empleo y acciones de sostenibilidad ambiental.
Finalmente, Odinsa pidió que cualquier determinación sobre el futuro del proyecto esté sustentada en criterios técnicos y jurídicos.
“Cualquier decisión administrativa debe ser formal, motivada y sustentada en hechos verificables, estudios técnicos, análisis jurídicos y evaluación de impactos fiscales, contractuales y de interés público”, señaló la compañía.
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