El Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana encendió las alarmas sobre la sostenibilidad de las finanzas públicas en Colombia al revelar un crecimiento acelerado y sin precedentes en el gasto de personal y la contratación estatal.
Según el último informe del centro de pensamiento, el tamaño del Estado en términos de burocracia ha experimentado una transformación radical en las últimas dos décadas.
Mauricio Salazar, director del Observatorio Fiscal, destacó que mientras en el año 2005 el Gobierno destinaba menos del 2 % del Producto Interno Bruto (PIB) al gasto en personal, para 2025 esta cifra fue del 5,6 % del PIB.
«El tamaño del estado en términos de personal hoy en día es tres veces lo que era en 2005», dijo Salazar, advirtiendo que desde 2022 se observa un crecimiento muy acelerado en esta participación.
En términos reales, controlando por el efecto de la inflación, el gasto pasó de $47 billones en 2022 a $57 billones en 2025, lo que representa un incremento neto de $10 billones destinados exclusivamente a la planta estatal.
Más personal y mejor remunerado
Uno de los hallazgos más destacados del estudio es la desconexión entre el aumento del gasto y la creación de puestos de trabajo. Entre 2022 y 2026, el gasto en personal creció un 31 % en términos reales, pero el número de cargos apenas aumentó un 4 %.
Este fenómeno indica que la presión fiscal no proviene principalmente de la contratación masiva de nuevos funcionarios, sino de cambios significativos en la remuneración, bonificaciones y costos prestacionales. Salazar explicó que «la mayor parte de el causante del gasto es la remuneración», impulsada en parte por bonos y remuneraciones no constitutivas de salario que pasaron de representar el 17 % al 21 % del presupuesto de nómina.
El informe también analiza la relación entre la planta fija y los contratistas de prestación de servicios. Al sumar ambos conceptos, el Estado gasta hoy $22 billones más que en 2022. El número total de personas trabajando para el Gobierno Nacional pasó de 1.330.000 en 2022 a 1.460.000 en 2026, un incremento de 130.000 trabajadores.
Dentro de los sectores con mayor expansión, destaca la DIAN (sector Hacienda) con un crecimiento de casi el 70 % en su planta, incorporando 10,000 nuevos funcionarios. Sin embargo, Salazar cuestionó los resultados de esta inversión: «Tener mucha más gente en la DIAN se hizo con la promesa de aumentar el recaudo y, sin embargo, el recaudo nada que sube del promedio histórico».
Inflexibilidad fiscal en medio de alta contratación
Esta expansión ocurre en un momento de extrema rigidez presupuestal. Para 2026, se estima que solo el 9,5 % del presupuesto nacional será flexible, lo que limita la capacidad de maniobra del Gobierno para realizar ajustes ante crisis económicas.
Sin embargo, el Observatorio documentó lo que llamó una carrera de contratación previa a la entrada en vigor de la Ley de Garantías en 2026. En comparación con el primer trimestre de 2022, el monto contratado en el mismo periodo de 2026 aumentó un 67 % y el número de contratos creció un 71 %.
Mauricio Salazar advierte que Colombia enfrenta un problema estructural de eficiencia en el recaudo frente al gasto público. «Estamos gastando como si fuéramos Chile y no recaudamos como Chile», afirmó el director, subrayando la necesidad de revisar los beneficios tributarios y la complejidad del sistema antes de proponer nuevas reformas que generen inestabilidad jurídica.
Finalmente, enfatizó que este crecimiento del gasto rígido ocurre en un contexto de deterioro fiscal y mayores presiones sobre la sostenibilidad de las finanzas públicas, lo que representará un reto para las próximas administraciones.
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