6 de cada 10 colombianos ven el gasto público como una amenaza de crisis: Invamer

Colombia atraviesa la situación fiscal más compleja de las últimas décadas y sucita preocupación en la más reciente encuesta de Invamer.

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El 63,9 % de los colombianos cree que el nivel actual de gasto del gobierno pone al país en riesgo de una crisis de deuda. Solo el 31,1 % considera que no, y un 5 % no sabe o no responde.

Así lo revela la más reciente encuesta de Invamer (mayo de 2026, base: 3.800 encuestados, margen de error 1,83%).

En un año electoral, con el debate sobre qué herencia fiscal recibirá el próximo gobierno en el centro de la discusión pública, la percepción de riesgo ya es mayoritaria.

¿Cómo está el gasto público?

Colombia atraviesa la situación fiscal más compleja de las últimas décadas. Según el más reciente informe de Corficolombiana, el panorama de las finanzas públicas se ha deteriorado, no por choques externos, sino por decisiones internas que han llevado al país a niveles de desbalance comparables solo con la crisis de finales de los noventa o la pandemi

La entidad financiera fue enfática en señalar que, en los últimos tres años, la crisis fiscal se agravó por el «aumento insostenible del gasto público». Y es que entre 2022 y 2025, el déficit primario aumentó en 2,6 puntos porcentuales (pp) del PIB.

Este incremento es el resultado directo de un mayor gasto primario, que subió 2,7 pp, mientras que los ingresos de la Nación prácticamente no presentaron variaciones durante el mismo periodo.

Este fenómeno refleja un problema estructural, ya que, según Corficolombiana, «la economía no está creciendo lo suficiente para sostener la expansión del gasto público».

Gasto público según Invamer
Gasto público según Invamer.

Según un análisis del Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana, tras la presentación del Plan Financiero de 2026, donde el Gobierno reveló metas de reducción en el desbalance fiscal y el nivel de endeudamiento, varios analistas han cuestionado que el recorte requerido es de gran magnitud y han advertido falta de señales de moverse en esa dirección.

El Gobierno aspira a reducir el balance primario desde un -3,5 % del PIB en 2025, el peor dato en décadas excluyendo la pandemia, hasta un -2,1 % en 2026. Para lograrlo, el Plan Financiero contempla una caída del gasto total al 21,2 % del PIB, lo que implica una reducción de 1,5 puntos porcentuales frente al año anterior.

Así, los ingresos totales proyectados para 2026 se sitúan en un 16,1 % del PIB, una cifra ligeramente inferior al 16,3 % registrado en 2025. Por el lado del endeudamiento, se prevé que la deuda neta se mantenga en el 58,7 % del PIB, nivel que se encuentra significativamente por encima del ancla de la regla fiscal, fijada en un 55 %.

Sin embargo, el documento del centro de pensamiento anota que el ritmo de ejecución del presupuesto observado en los primeros meses del año introduce dudas relevantes sobre la viabilidad del ajuste del gasto planteado en el Plan Financiero.