A menos de una semana de las elecciones presidenciales en Colombia, la revista británica The Economist se refirió al panorama político del país y aseguró que los colombianos podrían enfrentarse a “la elección más polarizada del mundo en tiempos recientes”.
En el artículo titulado Colombia’s pivotal, polarised election could not be tighter, el medio londinense sostiene que “hay mucho en juego” en una contienda donde “cualquiera de ellos podría ser el próximo presidente”, en referencia a Iván Cepeda, Abelardo de la Espriella y Paloma Valencia.
La publicación señala que los tres aspirantes representan “visiones radicalmente distintas” sobre la economía, la seguridad y la lucha contra el narcotráfico, en medio de un país marcado por la desigualdad, la violencia y el deterioro institucional.
El análisis de The Economist dedica parte importante de su contenido al gobierno de Gustavo Petro, al que califica de “caótico” tras su llegada al poder en 2022 como el primer presidente de izquierda en la historia reciente del país.
La revista menciona el deterioro del sistema de salud, las tensiones entre el Ejecutivo y las cortes, así como el fracaso de la política de “Paz Total”, para negociar simultáneamente con distintos grupos armados.
“Los grupos se han expandido, la producción de cocaína está en niveles récord y los civiles están atrapados nuevamente en la violencia”, sostiene el medio británico.
Según el artículo, el panorama que recibirá el próximo presidente es particularmente complejo: aumento de la inseguridad, fortalecimiento de estructuras criminales y una creciente desconfianza ciudadana frente a las instituciones.
Cepeda y la continuidad del petrismo
Sobre Iván Cepeda, The Economist afirma que encarna la continuidad política del petrismo, aunque con una imagen “más sobria y organizada”. El medio recuerda que el senador ha sido uno de los principales impulsores de la política de Paz Total y que busca profundizar reformas sociales relacionadas con redistribución de tierras y gasto social.
El artículo también resalta la confrontación histórica entre Cepeda y el expresidente Álvaro Uribe Vélez, señalando que ambos están atravesados por historias personales marcadas por la violencia.

“Los paramilitares vinculados al Estado asesinaron al padre de Cepeda; las Farc mataron al de Uribe”, señala la publicación.
Para The Economist, el enfrentamiento entre Petro y Uribe continúa dominando buena parte del debate político colombiano. “El odio mutuo entre ambos planea sobre la campaña”, advierte el texto.
La revista también señala que Petro “representa un riesgo” luego de denunciar un supuesto “golpe blando” por parte de las cortes y el Congreso tras el bloqueo de algunas de sus reformas. Aunque Cepeda ha tomado distancia de la posibilidad de modificar la Constitución, el medio asegura que “no lo ha descartado completamente”.
De la Espriella y la apuesta por la mano dura
En el extremo opuesto, The Economist describe a Abelardo de la Espriella como un fenómeno político de rápido crecimiento, inspirado en figuras como Donald Trump y Nayib Bukele.
La publicación retrata sus actos de campaña como escenarios cargados de simbolismo patriótico y exaltación emocional.

El medio sostiene que la propuesta central del candidato gira alrededor del endurecimiento del Estado y la seguridad. Entre sus planteamientos menciona la construcción de “10 megacárceles privadas en la selva al estilo Bukele”, así como la posibilidad de aplicar estados de excepción, juicios masivos y ampliar los tiempos de detención sin condena.
The Economist también recuerda que De la Espriella fue abogado del empresario Álex Saab y defendió a David Murcia Guzmán, fundador de DMG.
Paloma Valencia y la disputa por el centro
Sobre Paloma Valencia, la revista plantea que podría convertirse en la primera mujer presidenta de Colombia, aunque enfrenta dificultades para competir en un ambiente dominado por discursos emocionales y polarizantes.
El medio recalca que Valencia mantiene posiciones tradicionales de derecha, entre ellas su oposición al Acuerdo de Paz de 2016, su intención de fortalecer la cooperación con Estados Unidos en seguridad y su propuesta de construir nuevas cárceles.
Además, señala que la candidata propone reducir el tamaño del Estado y promover recortes tributarios para impulsar el crecimiento económico.

The Economist concluye que Colombia llega a estas elecciones atravesada por profundas tensiones sociales, económicas y de seguridad, en un ambiente donde el desgaste institucional y la polarización han ganado terreno.
“El resultado no solo definirá el próximo Gobierno, sino también el rumbo democrático del país en los próximos años”, advierte la publicación británica.




