Con el propósito de impulsar la generación de empleo formal en el país, la senadora y precandidata presidencial Paloma Valencia presentó una propuesta de “formalidad progresiva”, orientada a reducir las barreras que enfrentan pequeños comerciantes, emprendedores y trabajadores independientes para incorporarse a la economía formal.
La iniciativa contempla una serie de medidas enfocadas en aliviar las cargas tributarias y simplificar los procesos administrativos para quienes buscan iniciar o fortalecer un negocio. Entre las principales propuestas se encuentra la reducción del impuesto de renta para pequeños empresarios, así como la eliminación de trámites complejos que, según la dirigente política, dificultan la creación y sostenibilidad de emprendimientos en Colombia.

Simplificación tributaria y acceso a crédito
Dentro del plan también se plantea que el registro mercantil ante las Cámaras de Comercio sea gratuito para nuevos emprendedores. A esto se suma la posibilidad de eliminar costos en trámites relacionados con el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) para pequeños productores, especialmente aquellos vinculados a sectores de manufactura y alimentos.
Otro de los puntos centrales de la propuesta es la creación de un mini régimen simple de tributación. Este mecanismo buscaría facilitar el cumplimiento de las obligaciones fiscales mediante procedimientos más sencillos y con menores cargas administrativas para microempresas y trabajadores independientes.
La estrategia incluye, además, medidas dirigidas a vendedores ambulantes y trabajadores informales que actualmente no cuentan con historial financiero ni acceso al sistema bancario. La propuesta contempla la entrega de billeteras digitales que permitan registrar movimientos económicos, construir historial crediticio y facilitar el acceso a productos financieros formales.
Con este esquema, el eventual Gobierno buscaría ampliar el acceso a créditos respaldados por el Estado y disminuir la dependencia de mecanismos de financiación ilegal conocidos como “gota a gota”, caracterizados por altas tasas de interés y prácticas de cobro que afectan principalmente a poblaciones vulnerables.
En materia de apoyo a mujeres emprendedoras, la propuesta incorpora un componente de capital semilla destinado a proyectos liderados por mujeres. El plan contempla una asignación promedio de dos millones de pesos por beneficiaria, acompañada de asesorías técnicas y procesos de capacitación en áreas administrativas, financieras y productivas.La iniciativa también prevé una segunda fase enfocada en el acceso a créditos blandos para aquellas emprendedoras que logren consolidar sus negocios. Según lo planteado, el acompañamiento incluiría formación integral y procesos de fortalecimiento social y económico, con el objetivo de promover la sostenibilidad de los emprendimientos y mejorar las condiciones de vida de las beneficiarias.



