Tras superar la primera vuelta presidencial, la campaña de Iván Cepeda comenzó a reorganizarse con el objetivo de ampliar su base electoral y construir alianzas que le permitan competir en la recta final hacia la Casa de Nariño.
En los próximos días habría ajustes internos en la estrategia de campaña. Entre los cambios previstos están una nueva forma de pautar contenidos en redes sociales, una mayor presencia en medios de comunicación y la apertura a debates públicos, una de las críticas que había enfrentado el aspirante durante la primera fase de la contienda.
La reconfiguración también incluye una intensa búsqueda de acuerdos políticos con los sectores de centro que quedaron por fuera de la segunda vuelta. En esa tarea ha tomado protagonismo el exministro del Interior Juan Fernando Cristo, una de las figuras con mayor capacidad de interlocución dentro del entorno de Cepeda.
Cristo invitó a un encuentro a los excandidatos Sergio Fajardo, Claudia López y Juan Daniel Oviedo, cuyos votos son vistos como determinantes para inclinar la balanza en la segunda vuelta. Los tres dirigentes han expresado públicamente reparos frente a la candidatura del aspirante de derecha Abelardo de la Espriella.
“La campaña de Iván Cepeda se reconfigura de cara a segunda vuelta. Cerremos ya el capítulo de la discusión sobre los resultados y a concentrarse en la convocatoria amplia a todos los sectores democráticos de este país para enfrentar a la ultraderecha”, escribió Cristo en sus redes sociales.
En el mismo mensaje invitó a Fajardo, López, Oviedo y a los ciudadanos que respaldaron esas candidaturas a sumarse a un “gran acuerdo democrático”.
La búsqueda de apoyos se da mientras la izquierda evalúa nuevas fórmulas para movilizar electores. El lunes posterior a la primera vuelta, simpatizantes marcharon por el centro de Bogotá en respaldo a Cepeda y para impulsar una mayor participación de sus bases en la campaña.
En medio de ese debate también surgieron propuestas más controversiales. El embajador de Colombia en Brasil, Alfredo Saade, planteó públicamente la posibilidad de que el presidente Gustavo Petro se apartara temporalmente de sus funciones para asumir un papel más activo en la campaña de Cepeda. La idea también contemplaba que el ministro del Interior, Armando Benedetti, dejara su cargo para participar plenamente en actividades políticas.
Las declaraciones fueron interpretadas por diversos sectores como una eventual invitación a la participación política de funcionarios públicos. La controversia escaló hasta el punto de que la Procuraduría General de la Nación decidió suspender al embajador mientras avanza la revisión de sus actuaciones.
La derecha también mueve sus fichas
Mientras el petrismo busca ampliar su coalición, la campaña de Abelardo de la Espriella avanza en la consolidación del respaldo de la derecha tradicional.
El Centro Democrático anunció oficialmente su apoyo al candidato de Defensores de la Patria después de que la excandidata Paloma Valencia manifestara públicamente su respaldo.
Paralelamente, el director del partido, Gabriel Vallejo, comenzó una ronda de reuniones para coordinar el apoyo político de la colectividad. El lunes 1 de junio se reunió la bancada del Centro Democrático para iniciar la articulación con la campaña de De la Espriella y construir una estrategia conjunta de cara a la segunda vuelta.
Con ambos bloques políticos concentrados en atraer a los votantes de centro y a quienes respaldaron candidaturas eliminadas en primera vuelta, la disputa por las adhesiones se perfila como uno de los factores decisivos en las semanas que restan antes de la elección definitiva.




