Las compras en el exterior de Venezuela vienen en aumento de la mano de la reactivación petrolera y la flexibilización gradual del bloqueo económico, un proceso en el que los productos del agro figuran entre los más demandados. Así lo señala el informe de evolución del comercio internacional en Venezuela de Bancolombia.
De acuerdo con el informe, el intercambio comercial entre Estados Unidos y Venezuela se aceleró en 2026: Con cifras de la Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos (USITC), las importaciones venezolanas desde ese país alcanzaron US$3.395 millones en el acumulado a abril, frente a US$1.638 millones en el mismo periodo de 2024.

Por otro lado, las exportaciones estadounidenses hacia Venezuela se ubicaron en US$1.898 millones, un aumento de 34 % respecto a 2025. La oferta de Estados Unidos se concentra en combustibles, cereales, aceites vegetales, vehículos y equipos de telecomunicaciones, mientras que sus compras corresponden principalmente a petróleo y derivados, además de gas natural, oro y café.
Las exportaciones de Colombia hacia el vecino país no registran la misma dinámica. Según el DANE, sumaron US$329 millones entre enero y abril de 2026, con una caída del 3 % frente al mismo periodo de 2025, y se mantienen muy por debajo de los US$1.785 millones registrados en el mismo periodo de 2008.

El informe plantea que parte de ese comercio podría haberse trasladado al contrabando y que se requieren datos más recientes para determinar si Colombia está aprovechando la reapertura.
Composición de las importaciones agroindustriales
En 2025 Venezuela importó productos agroindustriales por US$4.589 millones, de acuerdo con el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA). De ese total, el 61 % correspondió a materias primas, el 32 % a bienes intermedios y el 6 % a productos de consumo final. Estados Unidos y Brasil concentraron la mitad de esas compras y Colombia participó con el 13
Medidas en toneladas, las importaciones estuvieron lideradas por el trigo (29 %) y el maíz (26 %), seguidos por la torta de soya (16 %), el azúcar y otros productos (8 %), el arroz (7 %) y el aceite de soya (5 %). De acuerdo con el informe, estas compras alcanzaron un máximo superior a US$9.000 millones en 2014, nivel hacia el que podrían avanzar con un mayor ingreso de divisas.

Oportunidades para Colombia
El análisis estima que, una vez superados los retos pendientes, Colombia podría recuperar su posición como proveedor de alimentos, productos del agro y genética pecuaria. En una primera etapa, las empresas colombianas de alimentos procesados con plantas en Estados Unidos contarían con un canal de acceso más expedito, y aquellas que mantuvieron operación y distribución en Venezuela verían una reactivación gradual de su actividad.
El informe advierte que persisten riesgos relevantes: no hay claridad sobre la facilidad del acceso a divisas ni sobre la capacidad de las aduanas e instituciones para garantizar un flujo comercial sin demoras, un aspecto sensible para el agro por la complejidad de los trámites sanitarios.




