El mercado cambiario en Colombia demostró una notable resiliencia institucional en la penúltima jornada de la semana. El dólar estadounidense registró una leve caída de $7,70, cerrando la sesión en $3.441 frente al rebote del miércoles ($3.448,70).
La cotización de la divisa se desmarcó de la tendencia internacional y de la región en un día de fuerte aversión al riesgo global, donde el índice DXY se disparó un 0,71 %, ubicándose en 100,80 puntos.
La tasa de cambio inauguró la sesión con un fuerte salto técnico al abrir en $3.479 y llegar a tocar un precio máximo de $3.483,50 en la mañana. No obstante, las liquidaciones corporativas y el desinflado precio de las materias primas revirtieron el movimiento alcista, arrastrando el par hasta un mínimo intradía de $3.433,30.

A pesar del dato de crecimiento y de la presión externa, los estrategas cambiarios resaltaron la sólida estructura de compras que rodea a la moneda nacional:
El asociado de divisas de Credicorp Capital, Andrés Sánchez, destacó la divergencia de comportamiento que exhibió el país frente a sus pares de Latinoamérica. «El dólar a nivel mundial se ubicó en su techo y sube ligeramente. La región también se comporta alcista», describió.
También explicó que las proyecciones de la entidad anticipaban una persistente presión al alza para la jornada local, estimando un nivel de pivote técnico en los $3.452 y un rango de oscilación objetivo entre los $3.420 y los $3.473. Sin embargo, enfatizó que la absorción del flujo impidió el despegue de la divisa, permitiendo que el peso colombiano «continúe operando cerca de su nivel más fuerte en cinco años».
Buques saudíes normalizan rutas y el petróleo cede
El mercado de hidrocarburos extendió su senda bajista debido a la materialización de los alivios en las cadenas de suministro de Oriente Medio.
El barril de crudo Brent cayó un 0,35 % hasta los US$79,27, mientras que el WTI de EE. UU. descendió a US$76,28 (-0,66 %).
Las mesas petroleras continuaron descontando la desactivación definitiva de la prima de riesgo geopolítico ante la inminente firma del acuerdo de paz provisional entre Washington y Teherán.
El optimismo se tradujo en hechos operativos con la reactivación física de los tránsitos navales en el Estrecho de Ormuz por parte de buques cisterna saudíes y transportadores de Gas Natural Licuado (GNL). Este retorno de la oferta compensó holgadamente las lecturas de estrechez de inventarios comerciales en el centro de almacenamiento de Cushing, Oklahoma.
Crecimiento económico se modera al 3,3 % en abril
En el plano macroeconómico interno, el DANE reveló que el Indicador de Seguimiento a la Economía (ISE) registró un crecimiento del 3,3 % en abril en comparación con el mismo mes del año anterior.
La cifra oficial enfrió el optimismo de las mesas de inversión, ubicándose por debajo del 4 % reportado en marzo. El dato también quedó rezagado frente a las proyecciones de las corporaciones financieras locales: Corficolombiana preveía un comportamiento moderado del 3,4 %, mientras que el área de investigaciones económicas del Banco de Bogotá anticipaba una expansión del 4,4 % a través de su indicador IAECO.
Finalmente, la deuda pública colombiana (TES) cerró mercados con una desvalorización del 0,06 % en el promedio ponderado de todas las referencias de títulos de tesorería que integran el ETF de Global X, que se negocia en la Bolsa de Valores de Colombia.

Esta información se toma del indicador de Global X (GXTESCOL), que replica el índice GBI-EM de J.P.Morgan para Colombia.
Por otra parte, los cierres de TES de deuda pública, de acuerdo con el sistema de negociación del Banco de la República, donde operan los grandes inversionistas de Colombia, registraron los siguientes movimientos:
- Los TES de 2026 finalizaron en 6,609 %; la jornada anterior en 6,724 %.
- Los TES de 2028 terminaron en 12,800 % desde los 12,770 % de la sesión previa.
- Los TES de 2033 concluyeron en 12,180 %, cuando el día hábil anterior se habían ubicado en 12,202 %.
- Los TES de 2050 finalizaron en 11,700 %; la jornada anterior en 11,749 %.
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