La Contraloría General de la República emitió una advertencia sobre la situación fiscal del país, señalando que las actuales presiones financieras ponen en grave riesgo la sostenibilidad del Presupuesto General de la Nación.
En su análisis, el organismo de control hizo un llamado urgente al Gobierno Nacional para fortalecer el rigor técnico en la estimación de ingresos y en el uso de supuestos fiscales, con el fin de evitar ajustes presupuestales drásticos durante la vigencia.
La entidad reveló que, con corte al 16 de junio de 2026, solo han ingresado $252,68 billones cuando el Presupuesto asciende a $555,72 billones. Esto deja pendiente la financiación de aproximadamente $303 billones, lo que equivale al 54,5 % del presupuesto total y representa un desafío mayúsculo para el cierre del año.
En su informe, el ente de control recordó que la meta inicial de recaudo para 2026 era de $321,46 billones, pero esta se ajustó a $294,28 billones en el Marco Fiscal de Mediano Plazo (MFMP).
Sin embargo, el recaudo real a junio es de apenas $138,17 billones, lo que evidencia un déficit actual de $32 billones. Este desfase se agrava debido a que la meta presupuestal incluía tributos de emergencias económicas de 2025 que ya no están vigentes.
Ante este escenario, la Contraloría advierte que, si no se encuentran nuevas fuentes de ingresos, será imperativo reducir el gasto en al menos $27,18 billones.
Aceleración del endeudamiento y uso del cupo
Otro de los puntos de alarma para Contraloría es la velocidad con la que el país está adquiriendo deuda, pues se ha registrado una aceleración en la colocación de títulos (TES), comprometiendo a junio el 76 % del cupo de endeudamiento de largo plazo, lo que representa $64,79 billones. Esta cifra es significativamente superior a los $47,28 billones comprometidos en el mismo periodo del año anterior.
De hecho, la entidad confirmó hallazgos con alcance disciplinario tras realizar un seguimiento a la función de advertencia emitida en abril sobre la deuda pública, notificando de estas observaciones al Ministerio de Hacienda y a la Dirección de Crédito Público.
Para la Contraloría el panorama se torna más complejo al analizar la ejecución del gasto. Mientras que el servicio de la deuda registra la mayor ejecución del Presupuesto con un 47,1 %, seguido del funcionamiento con un 41,4 %, la inversión productiva queda rezagada con solo un 29,1 %. Sectores estratégicos para el crecimiento económico muestran cifras alarmantes: transporte presenta una ejecución de apenas el 10,8 % y salud un 9,48 %.
Adicionalmente, persisten presiones sobre la caja debido a que aún está pendiente el pago del 48 % de las reservas de inversión de 2025.
Con una economía que se ralentiza hacia un crecimiento del 2,2 % y factores climáticos como el fenómeno de El Niño afectando el agro, la Contraloría insiste en que el país debe buscar un equilibrio presupuestal urgente mediante el aumento de ingresos o la reducción del gasto primario para garantizar la estabilidad macroeconómica.
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