El boom de los centros de datos y el fenómeno de El Niño: los grandes desafíos del Gobierno De la Espriella en seguridad energética de Colombia

En entrevista con Valora Analitik, el gerente de Schneider Electric para Colombia, Ecuador y Venezuela, habló de los retos del nuevo Gobierno en energía.

Compártelo en:

El fenómeno de El Niño ya dejó de ser una advertencia para convertirse en una realidad en Colombia y, con ello, volvió a poner sobre la mesa uno de los mayores desafíos que enfrentará el gobierno de Abelardo de la Espriella, quien asumirá la Presidencia de la República este 7 de agosto: garantizar la seguridad energética del país en un momento en que la demanda de electricidad no deja de crecer y las condiciones climáticas amenazan la generación hidroeléctrica.

Lea también: A horas de dejar el poder, Gobierno Petro expide decreto que afecta a repartidores de Rappi y contradice a la reforma laboral

A ese panorama se suma otro fenómeno global que comienza a transformar el mercado colombiano: el acelerado desarrollo de la inteligencia artificial y el auge de los centros de datos, infraestructuras que requieren enormes cantidades de energía para operar de manera ininterrumpida.

La combinación de ambos factores obligará al nuevo Gobierno a acelerar decisiones sobre infraestructura, transición energética y reglas claras para atraer inversión privada en un momento clave para la competitividad del país.

El contexto no es menor. El 11 de junio de 2026 el Gobierno confirmó oficialmente el inicio del fenómeno de El Niño, mientras que las proyecciones oficiales estiman una probabilidad del 96 % de que sus efectos se extiendan hasta finales de este año e incluso comienzos de 2027.

Además, existe un 63 % de probabilidad de que el evento alcance una intensidad muy fuerte, un escenario que podría derivar en una de las olas de calor más severas registradas en los últimos 75 años en Colombia.

Las consecuencias van mucho más allá del sector eléctrico. Cerca del 72 % de la agricultura colombiana depende del agua lluvia, por lo que una reducción prolongada de las precipitaciones afectaría cultivos, ganadería, pesca y, posteriormente, los precios de los alimentos.

Sin embargo, el impacto también se trasladaría a la generación de energía, teniendo en cuenta que el sistema colombiano depende en gran medida de las centrales hidroeléctricas.

Precisamente en ese escenario, la administración que comenzará el próximo 7 de agosto deberá tomar decisiones para garantizar el abastecimiento eléctrico, acelerar la transición energética y ofrecer reglas claras que permitan atraer inversiones en infraestructura y nuevas tecnologías.

En entrevista con Valora Analitik, Daniel Garrido, gerente general de Schneider Electric para Colombia, Ecuador y Venezuela, aseguró que el país enfrenta desafíos importantes, pero también una oportunidad para fortalecer su competitividad.

Daniel Garrido, gerente general de Schneider Electric para Colombia, Ecuador y Venezuela,

Daniel Garrido, gerente general de Schneider Electric para Colombia, Ecuador y Venezuela

«La preocupación se soluciona con ocupación. Lo que nos ocupa en este momento es habilitar las cosas. Independientemente de la postura de los gobiernos, necesitamos garantizar el desarrollo de los sistemas energéticos», afirmó Garrido.

Para el directivo, la discusión sobre la seguridad energética no debe limitarse al origen de la electricidad, sino a la capacidad de aprovechar mejor cada kilovatio generado. En ese sentido, explicó que Schneider Electric trabaja en tecnologías enfocadas en optimizar el consumo energético, independientemente de que la energía provenga de fuentes convencionales o renovables.

«Existe una necesidad mundial de diversificar la matriz energética y hacerla cada vez más eficiente. Nosotros trabajamos para optimizar los procesos desde el punto donde se genera la energía hasta donde finalmente se consume», explicó.

Uno de los datos que más preocupa a la compañía es el denominado «dilema energético», según el cual cerca de dos terceras partes de la energía que se produce en el mundo termina desperdiciándose antes de ser aprovechada plenamente.

«No estamos hablando necesariamente de una fuente convencional o no convencional. Estamos hablando de que, cuando ya tenemos el recurso, dos terceras partes se están perdiendo. Es en esa franja donde nosotros trabajamos para llevar la máxima eficiencia desde el punto de generación hasta el punto de consumo», explicó Garrido.

Colombia acelera la búsqueda de alternativas para garantizar la energía en medio de El Niño

Aunque reconoció que el país enfrenta desafíos para garantizar la seguridad energética durante los próximos meses, Garrido aseguró que el sector empresarial ya comenzó a reaccionar ante ese escenario y que las inversiones empiezan a orientarse hacia esquemas de mayor autonomía energética.

De acuerdo con el directivo, cada vez más compañías buscan reducir su dependencia exclusiva de la red eléctrica nacional mediante proyectos propios de generación de energía, microrredes y sistemas de cogeneración.

«Lo que estamos detectando es que el ecosistema se está moviendo rápidamente en buscar alternativas que le permitan ser energéticamente viable. Hemos visto un aumento significativo de las microrredes, donde los procesos pueden fluir más rápidamente», aseguró.

Explicó que este modelo ya tiene un amplio desarrollo en Europa bajo la figura del prosumer, es decir, consumidores que también producen energía y pueden aportar excedentes a la red eléctrica. En su opinión, Colombia puede avanzar hacia ese esquema si cuenta con un marco regulatorio que incentive la inversión y facilite el desarrollo de proyectos.

Puede interesarle: Gobierno Petro aprobó nuevo e importante subsidio a horas de acabar mandato, a pesar de alto déficit

Como ejemplo, mencionó el caso de una empresa del sector acero en Ecuador que decidió construir una planta propia de generación de 100 megavatios para garantizar el suministro de sus operaciones, sin depender completamente de una red que enfrenta restricciones.

fenómeno de el niño en colombia

«Ese modelo, guardando las proporciones, también lo están desarrollando algunas empresas en Colombia. Lo que estamos viendo es un cambio en la gestión del negocio: compañías que siguen abasteciéndose de la red, pero que al mismo tiempo están trabajando en generar parte de la energía que necesitan porque entienden que se trata de un recurso estratégico para su crecimiento», indicó.

Para Schneider Electric, esta transformación apenas comienza y se convertirá en uno de los pilares de la competitividad empresarial durante los próximos años, especialmente en un contexto donde la confiabilidad del sistema eléctrico será determinante para atraer nuevas inversiones, desarrollar industrias intensivas en consumo de energía y responder al crecimiento acelerado de tecnologías como la inteligencia artificial.

El auge de la inteligencia artificial pone a los centros de datos en el centro del debate energético

Si el fenómeno de El Niño representa un desafío coyuntural para el sistema eléctrico colombiano, la expansión de la inteligencia artificial plantea un reto estructural de largo plazo. El crecimiento acelerado de esta tecnología está impulsando la construcción de centros de datos en todo el mundo, instalaciones que requieren un suministro permanente y altamente confiable de energía para operar.

Para Daniel Garrido, esa tendencia abre una oportunidad importante para Colombia, aunque también evidencia la necesidad de fortalecer la infraestructura energética y ofrecer mayor seguridad jurídica para atraer inversiones.

«Cuando uno analiza el mundo de los centros de datos, finalmente un data center es una gran empresa de energía. Un data center que no tenga seguridad energética simplemente no puede funcionar», afirmó en entrevista con Valora Analitik.

Según explicó, uno de los principales criterios que evalúan las compañías tecnológicas al momento de decidir dónde instalar un centro de datos es la capacidad del país para garantizar un suministro eléctrico estable, suficiente y competitivo.

«Muchas de las cosas que motivan a que las empresas desarrollen un data center en un país u otro es precisamente la capacidad que existe para abastecer de energía esa infraestructura», señaló.

Garrido aseguró que Colombia tiene condiciones para convertirse en un jugador relevante dentro de ese mercado, especialmente porque algunos países ya comienzan a acercarse al límite de su capacidad de generación eléctrica.

«Cada vez vemos países que están copando su capacidad de generación. Eso va a generar un movimiento de inversiones hacia países de esta parte de Latinoamérica. Si trabajamos en seguridad jurídica y existe un marco regulatorio que facilite ese desarrollo, vamos a tener un boom muy importante», afirmó.

A su juicio, el país reúne ventajas competitivas que podrían impulsar esa industria durante los próximos años.

Centros de datos

«Tenemos una ubicación geográfica privilegiada, el talento colombiano no tiene discusión y contamos con enormes riquezas naturales. Tenemos todo para convertirnos en un actor importante dentro de este mercado», agregó.

Más allá de construir nueva infraestructura de generación, Schneider Electric considera que uno de los mayores espacios de mejora está en consumir mejor la energía que ya existe.

El directivo explicó que muchas compañías aún concentran sus esfuerzos en buscar nuevas fuentes de energía, cuando existe un potencial considerable para reducir desperdicios mediante automatización, monitoreo permanente y analítica de datos.

«Hay empresas que ya tienen metas globales de reducción de emisiones y otras que apenas están comenzando ese camino. Lo primero es identificar cómo consume energía cada organización y dónde están sus oportunidades de ahorro», explicó.

Para ello, Schneider Electric desarrolla soluciones que combinan equipos eléctricos, sensores, plataformas digitales e inteligencia artificial capaces de medir el consumo energético en tiempo real y anticipar comportamientos futuros.

«Hoy podemos conectar los sistemas con software que nos permite saber cuánto estamos consumiendo, identificar potenciales de ahorro y subir a una capa analítica donde incluso utilizamos inteligencia artificial para desarrollar modelos predictivos», indicó.

De acuerdo con Garrido, estas herramientas no solo ayudan a disminuir emisiones de carbono, sino que generan beneficios financieros para las empresas al reducir costos operativos y aumentar su competitividad.

«Cuando utilizamos inteligencia artificial para analizar datos y hacer más eficiente la gestión energética, ahorramos dinero y hacemos procesos mucho más competitivos frente a otros mercados», afirmó.

Desde la perspectiva de Schneider Electric, Colombia ya avanza hacia una transición energética, aunque considera que el principal reto consiste en acelerar ese proceso sin comprometer la confiabilidad del sistema.

Para Garrido, el país no debe abandonar las fuentes tradicionales de manera abrupta, sino construir un modelo equilibrado donde convivan distintas tecnologías mientras aumenta gradualmente la participación de las energías renovables.

Torres eléctricas en Colombia

«El mundo se está moviendo hacia un modelo híbrido. Debemos hacer una transición responsable, aprovechando los recursos fósiles mientras avanzamos hacia un desarrollo cada vez más eficiente con energías renovables», explicó.

También puede leer: Bogotá alista nuevos beneficios tributarios: estas serían las empresas y sectores que tendrían exenciones de impuestos

El ejecutivo recordó que Colombia cuenta con una de las matrices eléctricas más limpias de América Latina gracias a su importante capacidad hidroeléctrica, un activo que considera fundamental para sostener la competitividad del país.

«Tenemos un recurso hídrico muy importante. No debemos quedarnos únicamente pensando en energía solar o eólica; también contamos con una matriz hidroeléctrica que sigue siendo amigable con el medio ambiente y que nos permite mantener un equilibrio», señaló.

En ese sentido, insistió en que la velocidad de la transición dependerá, en buena medida, de que el nuevo Gobierno genere condiciones regulatorias que permitan acelerar las inversiones.

«La necesidad existe y el potencial también. Lo que nos permitirá avanzar más rápido será que los procesos fluyan dentro de un marco regulatorio que facilite el desarrollo de nuevos proyectos», sostuvo.