Tras el sismo de magnitud 7,4 ocurrido el pasado 10 de agosto con epicentro en San José del Palmar (Chocó), las autoridades territoriales han comenzado a dimensionar la magnitud del daño.
Según un informe técnico preliminar de Asocapitales, el costo total de atención y reconstrucción para el país se ubicaría en un rango de entre $12 billones y $26 billones, con una cifra de referencia central de $21,1 billones, lo que equivale al 1,14 % del PIB nacional de 2025.
El informe diferencia claramente dos tipos de cifras para evitar confusiones en la opinión pública. Por un lado, existe una estimación mínima de $1,95 billones basada estrictamente en los activos físicos ya registrados en los inventarios oficiales al cuarto día del levantamiento. Esta cifra se considera un piso que crecerá a medida que avancen los censos de daños.

Por otro lado, el escenario de $12 billones a $26 billones es un benchmark macroeconómico basado en la experiencia histórica del terremoto del Eje Cafetero de 1999. Aunque el sismo actual tuvo un epicentro rural, su mayor magnitud y el impacto en centros urbanos sugieren una necesidad de recursos de esta escala para cumplir con criterios de reconstrucción con resiliencia (Build Back Better).

Además, el país enfrenta pérdidas por flujos económicos (ingresos no percibidos y costos adicionales) que se estiman indicativamente entre $1 billón y $2,5 billones para los primeros meses, debido al cierre de terminales, restricciones aéreas y la suspensión de actividades en las sedes educativas y comerciales afectadas.
Asocapitales ha enfatizado que estas cifras son provisionales y sirven como sustento técnico para las medidas fiscales territoriales y el decreto de emergencia económica. La prioridad inmediata, según el documento, es la validación territorial de los datos en Armenia, donde la reclasificación de estructuras averiadas podría cambiar sustancialmente el mapa del reparto de recursos.
Cinco ciudades en el ojo de la crisis
El impacto económico no es uniforme. Bajo un supuesto de trabajo técnico, se estima que cinco capitales críticas concentran el 60 % del impacto nacional, lo que representaría unos $12,7 billones del escenario de referencia.
La mayor pérdida se habría dado en Armenia ($4,6 billones) dependiendo de lo que se concluya en la revisión de las estructuras, seguida por Manizales ($3,5 billones) y Cali ($2,1 billones), donde se reporta fallas graves en servicios de acueducto y energía.

Finalmente, en Quibdó se estima un costo derivado de $1,4 billones por los daños del terremoto y en Pereira de $1,1 billones, con el Aeropuerto Matecaña restringido y la Terminal de transportes cerrada.
De acuerdo con el ingeniero Omar Cardona, fundador de la firma de consultoría Ingeniar Risk Intelligence, los cálculos de afectación de infraestructura, que le apuntan a más de 100.000 viviendas perjudicadas, se hacen con información satelital y modelos de exposición. También detalló en Blu Radio que el costo de la pérdida por el daño no es lo mismo que lo necesario para la reconstrucción.
El reporte consolidado de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) arroja un saldo de 2.965 casas colapsadas y 6.998 averiadas (el sector vivienda absorbería cerca de $9,5 billones en reconstrucción).
Por otra parte, se han reportado 328 instituciones educativas y 9 centros de salud con afectaciones, además de 311 estructuras no residenciales colapsadas y más de 11.000 averiadas. Del mismo modo, hay al menos tres vías nacionales destruidas.
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