Una vacuna experimental personalizada contra el cáncer desarrollada por Merck y Moderna mostró resultados positivos en un ensayo clínico de fase 3 en pacientes con melanoma de alto riesgo o avanzado.
Este avance acerca a las compañías a una eventual solicitud de aprobación ante las autoridades regulatorias.
El tratamiento, basado en tecnología de ARN mensajero (ARNm), fue evaluado en combinación con Keytruda, la inmunoterapia de Merck, en más de 1.100 pacientes a quienes se les había extirpado quirúrgicamente todo el cáncer detectable.
La combinación cumplió los principales objetivos del estudio al prolongar significativamente el tiempo que los pacientes permanecieron sin que el melanoma reapareciera, frente al tratamiento con Keytruda como única terapia. Además, redujo el riesgo de que el cáncer se extendiera a partes distantes del cuerpo.
Stephane Bancel, CEO de Moderna, calificó los resultados como “un gran momento para la medicina” y para los pacientes, durante una entrevista con CNBC.
Tras conocerse los resultados, las acciones de Merck subieron más de 12 %, mientras que las de Moderna se dispararon cerca de 177 %.
La reacción también se produjo en un contexto de una importante diferencia en el tamaño de ambas compañías: Merck tenía una capitalización bursátil cercana a US$333.000 millones, frente a unos US$25.000 millones de Moderna antes de la publicación de los datos.

¿Cómo funciona la vacuna personalizada contra el melanoma?
Jane Healy, responsable de desarrollo temprano en oncología de Merck, dijo que los resultados mostraron una mejora clínicamente significativa frente a Keytruda, considerado uno de los tratamientos de referencia para el melanoma.
También señaló que el tratamiento fue bien tolerado por los pacientes y que los efectos secundarios fueron similares a los observados con otras vacunas.
El ensayo de fase 3 continuará para evaluar otros resultados, incluido el posible beneficio en la supervivencia general de los pacientes. Las compañías prevén presentar los datos en una próxima conferencia médica internacional, aunque todavía no han precisado cuándo solicitarán la aprobación del tratamiento en Estados Unidos.
Dean Li, presidente de Merck Research Laboratories, indicó que las compañías probablemente comenzarán conversaciones con las autoridades regulatorias sobre el tratamiento y su perfil de seguridad durante los próximos meses.
El melanoma representa una pequeña proporción de los casos de cáncer de piel, pero concentra una parte importante de las muertes asociadas a esta enfermedad. La mayoría de las recurrencias se producen durante los primeros dos o tres años después del tratamiento inicial y de la extirpación del tumor.
Los resultados de este ensayo también podrían tener implicaciones para el desarrollo de tratamientos personalizados en otros tipos de cáncer. Merck y Moderna estudian actualmente la vacuna en tumores como el cáncer de pulmón de células no pequeñas, el cáncer de vejiga y el carcinoma de células renales.




