Al cierre de agosto de 2026, caja en pesos del Gobierno Nacional Central disminuyó a $15,1 billones, un nivel que se sitúa por debajo del promedio histórico registrado para el mes de agosto desde 2014, el cual asciende a $26,4 billones, de acuerdo con el informe de seguimiento fiscal del CARF (disponible al final del artículo).
El desglose de los activos líquidos muestra que las disponibilidades en la Dirección General del Tesoro Nacional en moneda local cayeron a $8,1 billones, ubicándose lejos del promedio histórico de $34,3 billones para este periodo del año.

A su vez, el portafolio de TES en manos del Tesoro se redujo en $1,4 billones durante el mes pasado, finalizando en $7 billones al octavo mes del año.
Recibe nuestro boletín en tu correo
La reducción en los activos de caja coincide con la dinámica del gasto público y los mercados de deuda durante agosto.
Y es que, en el mismo periodo, las obligaciones acumuladas del Presupuesto General de la Nación (PGN) alcanzaron el 55,9 % de las apropiaciones, superando en 2,2 puntos porcentuales el 53,7 % observado en agosto de 2025.
Al mismo tiempo, la inversión continúa registrando los niveles relativos más bajos de ejecución, aunque mostró un avance al situar sus obligaciones en 39,5 % y sus pagos en 39,2 %.

Por su parte, el gasto total acumulado representó el 15,7 % del PIB (0,5 % del PIB superior a agosto de 2025), mientras que el gasto primario se ubicó en el 13 % del PIB (-0,4 % del PIB del año anterior). Así, la proyección de pagos realizada por el CARF resultó $8,1 billones inferior.
Respecto al comportamiento de la deuda pública, los títulos TES registraron desvalorizaciones promedio de 40 puntos básicos en agosto frente a julio, aunque se mantuvieron 181 puntos básicos por debajo del techo alcanzado a mediados de mayo. Las causaciones acumuladas por descuentos en subastas ascendieron a $3 billones y las indexaciones en UVR sumaron $11,5 billones.
Recaudo tributario en línea con la meta, pero insuficiente
El informe del CARF detalla además el balance fiscal consolidado al cierre de julio, que ayuda a contextualizar la presión financiera observada en agosto.
Por un lado, en el acumulado a julio, el pago de intereses absorbió el 27,5 % de los ingresos tributarios netos, ubicándose por encima del promedio histórico del 24,5 %.
En el séptimo mes del año, de acuerdo con las cifras más recientes, el recaudo tributario bruto acumulado a julio sumó $197,5 billones y el neto a $182,9 billones; en ambos casos se evidenció un crecimiento nominal superior al 10 % y real del 4 %.

Sin embargo, al descontar los ingresos extraordinarios por la emergencia económica ($1,6 billones) y ola invernal ($8 billones), el recaudo neto creció un 4,4 % nominal, pero registró una caída real del 1,6 %.
Vale la pena recordar que, con la actualización del Plan Financiero de agosto, que prevé un menor crecimiento nominal y mayor apreciación del peso, el CARF ajustó su proyección de recaudo neto anual de $290,4 a $288,9 billones.
En consecuencia, el déficit primario acumulado a julio se situó en 1,4 % del PIB (frente a la meta gubernamental de -3,3 % del PIB para fin de año), mientras que el déficit total acumulado llegó al 3,8 % del PIB (frente a la meta del -7,2 % del PIB).

Consulte el seguimiento fiscal del CARF a septiembre de 2026 aquí
—



