El Producto Interno Bruto (PIB) de Colombia registraría una expansión de 2,5 % en 2026 y una leve moderación a 2,3 % en 2027, de acuerdo con las proyecciones consignadas por Davivienda en el Libro 2027.
De acuerdo con los analistas del equipo de Investigaciones Económicas y Mercados Financieros de Visión Davivienda, la economía colombiana se encamina hacia un periodo de ajuste profundo y reordenamiento macroeconómico en medio de una serie de desequilibrios acumulados.
Según el informe, el desbalance en las finanzas públicas se posiciona como la principal vulnerabilidad macroeconómica. Sus proyecciones le apuntan a que el déficit fiscal del Gobierno se ubicaría en 7,2 % del PIB en 2026 y podría escalar hasta el 9,4 % del PIB en 2027 en ausencia de medidas drásticas de consolidación.
Recibe nuestro boletín en tu correo
Esto debido a que el Presupuesto refleja ingresos cercanos a los $400 billones frente a gastos que rondan los $635 billones, con un recaudo tributario proyectado entre $300 y $320 billones anuales.
“Estamos hablando que el déficit que tiene hoy Colombia es equivalente a casi dos terceras partes de todo el recaudo tributario que se hace en el país en un año”, dijo Germán Cristancho, director de Investigaciones Económicas y Mercados Financieros de Davivienda.
Esta situación ha llevado a la deuda pública a su nivel histórico más alto. Para 2027, el servicio de la deuda presupuestado por el Gobierno superará los $140 billones, lo que significa que el país destinará una porción crítica de sus ingresos tributarios solo al pago de obligaciones financieras.
“Estimamos que Colombia va a estar gastando alrededor del 35 % del recaudo tributario en pagar intereses sobre la deuda. Solo el servicio de la deuda en Colombia supera los $140 billones”, señaló Cristancho.
Ante necesidades de financiación internacional en dólares de aproximadamente US$25.000 millones en el Plan Financiero de 2027, Davivienda considera fundamental el acercamiento del Gobierno colombiano al Fondo Monetario Internacional (FMI) para acceder a una línea de liquidez preventiva de alrededor de US$20.000 millones.
Inversión, ahorro y sectores clave de la economía
Los analistas han insistido en que uno de los principales cuellos de botella para el crecimiento económico de largo plazo radica en la baja tasa de inversión y el deterioro del ahorro interno.
Actualmente, la tasa de inversión en Colombia se ubica en un 16,5 % del PIB, mientras que el ahorro bruto interno ha caído al 13,3 % del PIB (frente al 20 % registrado en la década anterior), absorbido por el desahorro del sector público.
Así mismo, la Inversión Extranjera Directa (IED) se sitúa alrededor del 2,5 % del PIB, requiriendo un repunte hasta niveles de entre 4 % y 4,5 % del PIB.
Sobre la urgencia de reimpulsar la capacidad productiva, Cristancho enfatizó: “La apuesta grande que tiene que hacer Colombia es capitalizar un poco esta confianza que hay para lograr hacer el ajuste fiscal, pero sobre todo para apostarle al tema de crecimiento”.
A nivel sectorial, las proyecciones muestran que la construcción crecería un 3,4 % en 2027 (tras una caída de 0,7 % en 2026), impulsado por la edificación y la ejecución de recursos de reconstrucción tras el sismo de agosto de 2026 (estimados en unos $30 billones).
Por su parte, para agricultura, ganadería y caza se proyecta una expansión del 1,5 % en 2027, favorecida por la recuperación de la producción cafetera (que subiría de 12,5 a 13,5 millones de sacos), pese a las afectaciones climáticas del Niño. Mientras el renglón de minería y canteras retornaría a tasas positivas del 1,3 % en 2027, apalancado por la extracción de oro y precios favorables del petróleo.
Así, la formación bruta de capital pasaría de crecer un 2,9 % en 2026 a un 4,5% en 2027.
Inflación, tasas de interés y mercado laboral
En materia de precios, Davivienda anticipa una trayectoria descendente, pero pausada. La inflación cedería desde un 6,91 % al cierre de 2026 hasta situarse en 5,06 % al finalizar 2027. Con este resultado, el país completaría siete años consecutivos por encima del rango meta del Banco de la República.
Dado este contexto y los riesgos asociados a un Fenómeno del Niño con 95 % de probabilidad de mantenerse fuerte hasta inicios de 2027, la entidad cree que la junta directiva del Banco de la República mantendría una postura monetaria restrictiva.
De hecho, proyecta que la tasa de intervención se conserve en 12 % durante 2026 y permanezca estable hasta entrado el segundo trimestre de 2027, momento en el que se abriría espacio para recortes graduales hasta alcanzar un 11 % al cierre de 2027.
Por otro lado, para el ajuste del salario mínimo de 2027, Davivienda incorpora en su modelo un incremento del 8,5 %, reconociendo presiones políticas por encima de los criterios estrictos de productividad laboral.
Finalmente, tras la apreciación observada en la tasa de cambio durante 2026, Visión Davivienda prevé una corrección hacia niveles más consistentes con los fundamentales económicos. Para 2027, se proyecta una tasa representativa del mercado (TRM) promedio de $3.397 por dólar, con niveles teóricos de equilibrio estimado entre los $3.500 y $3.700 y presiones al alza.
Este comportamiento cambiario se enmarca en un déficit en la balanza comercial que alcanzó un nivel récord de US$18.400 millones en los últimos 12 meses. El dinamismo de las importaciones —especialmente manufacturas como vehículos particulares (que promedian US$725 millones por trimestre) y bienes intermedios/combustibles con un alza del 19 %— ha presionado la cuenta externa, al tiempo que las remesas (US$7.756 millones entre enero y julio de 2026) y el turismo muestran señales de desaceleración.
—



