Las energías renovables están ganando terreno en el mercado colombiano. La dificultad de construir nuevos proyectos hidroeléctricos o incluso de petróleo o gas ha llevado a que cada vez más empresas vean a este sector como una oportunidad de aportar a la energía eléctrica del país.
Datos de SER Colombia y Unergy revelaron que las empresas que son dueñas de los parques solares con mayor capacidad son Enel y Krelo Energy. Los proyectos son: Latam Solar La Loma que es el más grande, con 150 megavatios, y le pertenece a Enel. La Mata, de Krelo Energy (parte del Grupo Promigas), tiene 80 megavatios, y El Paso, de 68 megavatios, le pertenece a Enel.
De otro lado, a Cesar llegaron 443 megavatios de capacidad de energía renovable que ya se encuentran instalados. Esta energía sale a través de 53 proyectos activos que tuvieron una inversión de más de US$330 millones, junto con 4.000 empleos generados para la construcción, de acuerdo con las cifras de SER Colombia.
“A esa cifra se suman nueve proyectos de desarrollo por 770 megavatios con entrada en operación prevista entre 2027 y 2030. Si esos cronogramas se cumplen, la capacidad del departamento superaría 1.200 megavatios”, expresó el gremio.

A lo anterior, la presidente de la organización, Alexandra Hernández, manifestó que en Cesar las renovables ya son una realidad y que se tienen proyectos en generación, otros que están en proceso de construcción, junto con una cartera nueva en desarrollo. Incluso, el gremio manifestó que la minigranja solar de Nestlé en Valledupar está destinada para el autoconsumo. Esta infraestructura contempla una generación de 3.500 megavatios hora al año y tiene inversiones que apuntan a $6.000 millones.
Asimismo, la ‘startup’ Unergy, que opera en la construcción de minigranjas solares y que le apunta a tener 200 para 2028, con inversiones cercanas a US$200 millones, manifestó que existe una relación entre la generación solar y el aprovechamiento agrícola en el mismo terreno.

“En San Diego, Unergy desarrolla pilotos de melón y sandía en los que los agricultores usan sin costo el espacio entre los paneles y reciben riego por goteo y asistencia técnica gratuita. Cada ciclo puede generar seis empleos directos. Se proyectan hasta cuatro ciclos al año y un rendimiento estimado de 19 toneladas de sandía por hectárea, según las proyecciones del proyecto”, indicó la organización.
Por otro lado, el gremio dijo que la entrada oportuna de 770 megavatios en desarrollo en nueve proyectos depende de factores externos a las iniciativas, por ejemplo, la infraestructura de conexión y transmisión, la articulación de las empresas con el Gobierno y autoridades regionales y la velocidad en los trámites.

“El reto es acelerar las condiciones que permitan que el departamento siga aportando a la seguridad energética y a la diversificación de la matriz del país”, expresó Hernández.
La dirigente gremial manifestó que el terreno que han ganado las energías renovables en Colombia ha llegado a tal punto que, con 4.500 megavatios que están entregando en energía, atienden el consumo de una población de 11 millones de personas, es decir, poco más de lo que consume Bogotá al día.
Agregó que las inversiones en estos tipos de fuentes de energía serían de US$1.700 millones para 2027 y 2029. Incluso mencionó que 4.500 megavatios instalados para el cierre de junio de 2026 representan una inversión de US$3.500 millones, y con ello, el haberse evitado 993.000 toneladas de dióxido de carbono, equivalentes a 45 millones de árboles sembrados y a 160.000 vehículos de combustión interna que saldrían al mercado.




