Altia avanza en su estrategia para ampliar su presencia en el mercado de generación de energía en Colombia. La compañía adquirió cinco activos renovables que estaban en el portafolio de Isagen y que, en conjunto, suman 219 megavatios de capacidad de generación.
De acuerdo con Nicolás Azcuénaga, representante de Altia, la operación permite que la compañía duplique su capacidad instalada, y también, avance en su objetivo de convertirse en una plataforma de generación energética con múltiples fuentes.
De 219 megavatios adquiridos, 119 megavatios corresponden a generación hídrica a través de pequeñas centrales hidroeléctricas. Entre estos activos están las centrales de Amoyá, ubicada en Chaparral, Tolima; Barroso, en Salgar, Antioquia; Caruquia, en Santa Rosa de Osos, Antioquia; y Guanaquitas, en Gómez Plata, Antioquia.

Los otros 100 megavatios corresponden a generación solar a través de cinco centrales que se encuentran en el mismo lugar y que hacen parte de los denominados Parques Solares de Bolívar. Aunque el nombre del activo hace referencia a Bolívar, este se encuentra ubicado en Atlántico, específicamente en Sabanalarga.
El ejecutivo explicó que la capacidad de los activos adquiridos puede dimensionarse al compararla con el consumo de una ciudad intermedia. En este caso, señaló que Yopal alcanza un consumo de 90 megavatios en su hora pico, por lo que 219 megavatios adquiridos equivaldrían a la capacidad de aproximadamente 2,5 ciudades de ese tamaño.
Además, tomando como referencia los cerca de 63.000 hogares que tiene Yopal, indicó que los nuevos activos podrían representar una capacidad para atender a más de 130.000 hogares.

Altia busca más activos renovables
La adquisición de los activos de Isagen hace parte de una estrategia de largo plazo para ampliar su participación en diferentes fuentes de generación.
“Lo que estamos haciendo con esta adquisición ya materializa la visión de Altia de convertirse en una plataforma de generación energética multifuente”, manifestó el representante de la compañía.

En este sentido, la empresa señaló que hacia adelante busca profundizar su presencia en generación térmica, hídrica y solar, con una preferencia por proyectos solares que estén acompañados de sistemas de almacenamiento con baterías.
La compañía explicó que su búsqueda de nuevas oportunidades no se limita a una región específica del país, sino que contempla todo Colombia. Esto hace parte de un mandato de crecimiento en lo que Altia denomina la región norte de Latinoamérica, que comprende desde Perú hacia el norte de Sudamérica, Centroamérica y el Caribe.

El representante de la compañía también manifestó que está analizando oportunidades relacionadas con infraestructura energética, específicamente en activos de importación, almacenamiento y transporte de gas.
Según explicó, el grupo de inversionistas del que hace parte Altia participa en un proyecto de importación de gas y generación eléctrica en República Dominicana. Esta experiencia, señaló, les permite contar con conocimiento y tecnología para este tipo de infraestructura.
En Colombia, la compañía ve oportunidades tanto en el Caribe como en el Pacífico para participar en proyectos de importación de gas natural. Sin embargo, aclaró que la intención no es desarrollar necesariamente un proyecto nuevo desde cero, sino sumarse a iniciativas que ya se encuentran en desarrollo.
“Nos interesan ambas regiones. Vemos oportunidades y vemos necesidad para un terminal de importación por el Caribe colombiano y otro terminal de importación por el Pacífico”, manifestó.

Termoyopal y la generación térmica
Altia también tiene presencia en generación térmica a través de Termoyopal. Sobre la operación de esta planta en medio del fenómeno de El Niño y de las condiciones actuales del mercado de gas, el representante explicó que la instalación tiene dos procesos.
El primero consiste en el secado de gas, mediante el cual reciben una corriente de gas rico de Ecopetrol y extraen GLP (Gas Licuado de Petróleo) y nafta. Posteriormente, con el gas seco restante, generan energía eléctrica en la planta termoeléctrica.
En las condiciones actuales, con una menor oferta hídrica y una mayor necesidad de generación térmica, la compañía está destinando el grueso del gas disponible a la generación de electricidad. Un volumen menor continúa destinado al denominado gas social en Casanare, para comunidades que dependen de este energético.
Sobre la relación entre el GLP y el gas natural, la compañía manifestó que el GLP ha contribuido a aliviar la menor oferta de gas en Colombia y ha servido como sustituto en algunos casos en los que el gas natural comienza a escasear.
En ese sentido, dijo que el país debe considerar las diferentes fuentes de energía como complementarias y no únicamente como competencia, especialmente porque la capacidad de importación de GLP ya existe, mientras que la infraestructura para importar gas natural continúa siendo más limitada.

Gas para respaldar la generación térmica
En cuanto al uso de combustibles diferentes al gas en las plantas térmicas, el representante de Altia explicó que Termoyopal no ha operado sus turbinas con otro combustible, debido a que los equipos están diseñados para funcionar con un determinado energético.
Según explicó, aunque existen algunos equipos que pueden ser convertidos para operar de manera dual, estos casos son la excepción y no la regla. Por ello, consideró que esta es una variable que el país debe tener en cuenta en el desarrollo de futuros proyectos de generación.
Finalmente, Altia señaló que la adquisición de los activos de Isagen representa una muestra de la estrategia de diversificación de la compañía, con 119 megavatios de generación hídrica y 100 megavatios de generación solar.
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