Con corte a agosto de 2026, el déficit fiscal acumulado del Gobierno colombiano se ubicó en 4,5 % del PIB, equivalente a más de $91,2 billones, una cifra que enciende las alarmas en el Ministerio de Hacienda si se compara con el objetivo de cerrar el año con un déficit máximo de 7,2 % del PIB.
Esto significa que al Gobierno central le resta un margen de maniobra de apenas 2,6 puntos porcentuales para lo que resta de la vigencia fiscal.

De hecho, el indicador se ubicó por encima del 4,1 % reportado para la misma fecha en 2025 y superó el histórico al octavo mes del año, con excepción de la pandemia, pues en 2020 llegó al 5,3 %.
Solo en agosto de 2026, los ingresos totales del Gobierno representaron el 1 % del PIB ($19,5 billones), jalonada principalmente por los ingresos corrientes de la Nación, sustentados en su totalidad por rentas tributarias, mientras que los ingresos no tributarios y de capital mantuvieron variaciones cercanas a cero.
Por el lado de los gastos, estos alcanzaron el 2 % del PIB ($134 billones) en el octavo mes del año. Al desglosarse este rubro, el gasto de funcionamiento se situó en 1,3 % del PIB (impulsado por transferencias de 1 % y servicios personales de 0,2 %), mientras que la inversión se mantuvo en un nivel más moderado, registrando 0,1 % del PIB en el mismo mes.

Este comportamiento de los ingresos y las salidas de caja derivó en un déficit total mensual que para agosto de 2026 se calculó en 0,7 % del PIB ($14,4 billones), profundizando la tendencia observada a lo largo del año, pues en julio el desbalance entre ingresos y gastos fue del 0,6 %, aunque en junio repuntó al 0,9 %.
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