Contra todo pronóstico, la inflación en Colombia se moderó marginalmente del 5,35 % al 5,29 % de enero a febrero en su variación anual. La cifra resultó ser una sorpresa para el consenso de analistas, que proyectaba un incremento alrededor del 5,5 %.
De hecho, el dato mensual se situó en un 1,08 %, cuando se esperaba que se ubicara entre 1,27 % o 1,28 %, lo que representa el nivel más bajo para un febrero desde 2021.
Mariana Quinche, economista de BBVA Research, señaló que «la desaceleración de la inflación anual estuvo explicada principalmente por la canasta sin alimentos».

Por ejemplo, el rubro de regulados observó una reducción en los precios de la gasolina y el gas. Así, la inflación de energéticos tuvo una variación negativa (-2,73 %) por primera vez desde 2021.
Otro factor de alivio provino de los arrendamientos, que repitieron una indexación cercana al 90 %, lo que permitió que su inflación anual bajara del 5,13 % al 4,93 %.
En contraste, el rubro de servicios llegó a su nivel más alto en un año (6,45 %), reflejando el fuerte impacto del salario mínimo de 2026, el aumento de los costos laborales y una demanda interna que se mantiene resiliente, según XP Investment.

Una mejora «engañosa»: La presión de los servicios
A pesar del alivio en el dato total, los analistas coinciden en que el cambio de tendencia podría ser temporal. Desde el Banco de Bogotá calificaron el dato como una «mejora engañosa» que oculta presiones latentes, especialmente en los servicios.
En ello coincidió Bancolombia (Grupo Cibest), al señalar en su informe que «el impacto del aumento del salario mínimo aún no se refleja plenamente (…) este rezago sugiere que en los próximos meses podrían intensificarse las presiones inflacionarias».
Los servicios sin arriendo presentaron una inflación mensual del 1,62 %, impulsando su métrica anual al 7,9 %, un máximo desde inicios de 2024. Este incremento refleja el impacto directo del ajuste del salario mínimo (23 % para 2026) en rubros intensivos en mano de obra como comidas fuera del hogar y servicio doméstico. Según la entidad financiera, «la inflación sin alimentos ni regulados marcó el nivel más alto desde septiembre de 2024, lo que sugiere persistencia en las presiones alcistas».

El camino hacia el 6 % y su efecto en las tasas
Los expertos de Acciones % Valores proyectan que la inflación continuará subiendo hasta alcanzar niveles cercanos al 6 % durante la primera mitad del año. «Esperamos que la inflación continúe mostrando presiones, explicado, en gran parte, por los efectos rezagados de la indexación en varios servicios y por el impacto del fuerte incremento del salario mínimo», afirmaron desde la entidad.
En el segundo semestre las variaciones serían menores, de manera que el indicador podría ubicarse alrededor del 6,5 % e incluso llegar al 7 % en diciembre, según las estimaciones del mercado.
Este panorama será crucial para las próximas decisiones del Banco de la República. El mercado anticipa que el emisor mantendrá una postura restrictiva para anclar las expectativas de inflación, lo que reforzaría su decisión de iniciar un ciclo de alzas anticipadas.
XP Investment anticipa un nuevo incremento de 100 puntos básicos en su próxima reunión a finales de este mes o incluso un movimiento de 75 puntos básicos debido a que el dato de inflación total estuvo por debajo de lo esperado. Acciones & Valores también considera probable un incremento de entre 75 y 100 puntos básicos. En consecuencia, la tasa de política monetaria alcanzaría niveles cercanos al 11,75 % a finales de 2026.
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