La Sociedad de Activos Especiales (SAE) y la Fiscalía General de la Nación iniciaron diligencias de incautación y medidas cautelares sobre bienes vinculados a la marca de ropa interior Lili Pink (Fast Moda S.A.S.).
De acuerdo con Tercer Canal, la intervención no es un hecho aislado y habría inconsistencias legales. Por un lado, se indaga la procedencia de los capitales que permitieron la expansión relámpago de la marca (más de 500 tiendas) y su conexión con holding panameñas.
Lo que estaría entredicho sería su expansión, su expediente judicial que pone en el ojo del huracán a sus principales gestores: los hermanos Max y David Abadi.
Además, las autoridades rastrean documentos de la DIAN relacionados con la importación masiva de mercancías que presuntamente no contarían con los soportes legales suficientes, sugiriendo una red de competencia desleal y posible lavado de activos.
El operativo ocurre en medio de un clima de denuncias por abusos laborales y desacatos judiciales que la empresa ha intentado silenciar mediante tutelas, sistemáticamente negadas por los juzgados.
La lupa de la Fiscalía se centra en la operación de estas marcas de lencería y accesorios. Al respecto, la textilera Lafayette aclaró que es una organización con una estructura de gobierno, accionistas y operación totalmente independiente, por lo que no conforma un mismo grupo o ecosistema empresarial con Lili Pink o YOI. La firma precisó que no tiene relación de ninguna naturaleza con dichas empresas y que los señores Max y David Abadi nunca han tenido participación accionaria ni administrativa en Lafayette.»




