El beneficio salarial que perderían trabajadores en Colombia con el alza del salario mínimo 

Las empresas ajustan beneficios tras el alza del salario mínimo. Un reconocido esquema salarial empieza a perder terreno en 2026 por este motivo. 

Compártelo en:

El aumento del salario mínimo para 2026 ya está provocando movimientos internos en las empresas colombianas. Más allá del impacto directo en quienes devengan el ingreso básico legal, las compañías están revisando estructuras de compensación, ajustando beneficios y modificando esquemas contractuales para absorber un incremento que supera ampliamente la inflación. En ese proceso, uno de los beneficios salariales que comienza a perder terreno es el salario integral. 

La Federación Colombiana de Gestión Humana (ACRIP) informó que más del 14 % de las empresas ha cambiado los salarios integrales por salarios ordinarios, precisamente por efecto del nuevo salario mínimo. El incremento decretado fue de 23,7 %, muy por encima de la inflación con la que cerró 2025 (5,10 %), lo que elevó de forma automática varios costos atados al SMLMV. 

Lea también: Miles de personas que compraron vehículo podrán pedir la devolución del IVA: estos son los requisitos

ACRIP advirtió que “el incremento del 23.7% está por encima de la realidad financiera y productiva de las empresas, e incluso de la inflación proyectada, lo que sin duda constituirá un gran reto para el sector empresarial”.  

La eliminación de la prima especial entrará en vigencia el 20 de julio de 2026.

El gremio, que consultó a más de 150 organizaciones en distintas regiones del país, señaló que las compañías proyectaban aumentos salariales promedio de 6,2 % para 2026, una diferencia sustancial frente al ajuste oficial. 

¿Qué es el salario integral y en qué se diferencia del ordinario? 

El salario integral está regulado en el artículo 132 del Código Sustantivo del Trabajo. Es una modalidad en la que trabajador y empleador acuerdan un pago mensual que incluye no solo el sueldo básico, sino también prestaciones sociales, recargos y otros beneficios (excepto vacaciones). 

En el salario ordinario, en cambio, las prestaciones como cesantías, intereses, primas y recargos se liquidan de manera independiente. El salario integral concentra esos conceptos en una sola suma mensual, lo que simplifica la administración de nómina. 

La ley establece que el salario integral no puede ser inferior a 13 salarios mínimos legales mensuales vigentes. De ese total, el 70 % corresponde al factor salarial y el 30 % al componente prestacional. Con el salario mínimo vigente para 2026, el piso del salario integral asciende a $22.761.765 mensuales, lo que implica un incremento automático frente al año anterior. 

Ese ajuste es el que está llevando a muchas empresas a revisar si mantienen o no esta modalidad. 

¿Quiénes reciben el salario integral en Colombia? 

El salario integral no es común en la mayoría de trabajadores del país. De acuerdo con cifras del DANE, una parte significativa de los ocupados gana hasta un salario mínimo o pocos salarios mínimos adicionales. Solo un grupo reducido de trabajadores devenga ingresos superiores a 10 salarios mínimos, que es el umbral requerido para que pueda pactarse esta modalidad. 

Le puede interesar leer: Alimento muy apetecido por los colombianos alcanza precios récord 

Por eso, aunque el impacto no es masivo en términos de número de personas, sí es relevante en términos de estructura organizacional y política de compensación dentro de las empresas. 

El estudio de ACRIP mostró que, entre las compañías que aplican este esquema, una proporción importante ya decidió migrar trabajadores a salario ordinario, mientras que más de la mitad aún no define si mantendrá o transformará los salarios integrales en 2026. 

El cambio del salario integral a salario ordinario no necesariamente implica una reducción del ingreso mensual del trabajador, pero sí modifica la forma en que se estructuran y liquidan sus beneficios. 

Impacto del salario mínimo en las empresas

Para las empresas, el alza del salario mínimo incrementa automáticamente el umbral mínimo del salario integral. Mantener trabajadores bajo este esquema implica asumir un mayor costo fijo mensual. 

salario mínimo

En respuesta, el 32 % de las compañías ha reducido gastos e implementado estrategias de austeridad, mientras que el 24 % ha apostado por la automatización de procesos mediante inteligencia artificial, según ACRIP. Estas decisiones forman parte de un paquete más amplio de ajustes ante el aumento de costos laborales. 

El Gobierno ha defendido el incremento del salario mínimo bajo la tesis de que mayores ingresos impulsan el consumo y dinamizan la economía. Las centrales obreras argumentan que aumentos significativos en años recientes han coincidido con descensos del desempleo y crecimiento del PIB. 

No obstante, desde el sector empresarial se insiste en que incrementos por encima de la inflación presionan la caja, afectan márgenes y obligan a revisar beneficios y políticas internas. 

Lea también: Estas son las tarifas de abogados en Colombia para 2026: lo que le cobran por cada trámite 

El hecho de que el salario integral —una figura vigente desde hace décadas— esté perdiendo terreno es una señal de cómo el aumento del salario mínimo puede generar efectos indirectos en esquemas de compensación que, aunque no están dirigidos a la mayoría de trabajadores, sí forman parte del diseño salarial de muchas empresas. 

En 2026, el seguimiento a estos ajustes será clave para entender si se trata de una transición puntual o de un cambio estructural en la forma en que las compañías en Colombia estructuran sus beneficios salariales.