América Latina destaca hoy por hoy por tener proyecciones de deuda más favorables que el resto del mundo en medio de un panorama global marcado por la turbulencia geopolítica y el endurecimiento de las condiciones financieras en las economías desarrolladas.
Según un informe reciente de Bladex, el banco latinoamericano de exportaciones, el interés de los inversionistas por la región crece gracias a una estabilidad relativa en sus balances soberanos, en contraste con el acelerado aumento del gasto por intereses en Estados Unidos, que ya se aproxima a los niveles históricos de la región.
Mientras que gran parte del mundo enfrenta crisis de sostenibilidad, las principales calificadoras de riesgo (Moody’s, S&P y Fitch) mantienen una visión constructiva hacia América Latina, de acuerdo con el documento.
Las agencias destacan que los balances soberanos de la región muestran una tendencia más estable que en años anteriores, lo que ha despertado una demanda creciente por sus activos.

Este fenómeno coincide con un momento crítico para la economía estadounidense. Bajo la presidencia de Kevin Warsh en la Reserva Federal (FED), la política monetaria ha tomado un giro más restrictivo (hawkish), con proyecciones de tasas de interés que se mantendrán elevadas (mediana del 3,8 % para finales de año).
Esta situación ha disparado el costo de financiamiento en EE. UU., llevando su gasto en intereses a niveles que históricamente solo se veían en mercados emergentes, perdiendo así parte de su ventaja competitiva frente a la relativa estabilidad latina.
Resiliencia económica de América Latina
A pesar de un semestre definido por el conflicto entre EE. UU. e Irán y la volatilidad del petróleo (que superó los US$100 por barril), América Latina ha demostrado una capacidad de resistencia notable.
En Centroamérica, países como Panamá, República Dominicana, Guatemala y Costa Rica se perfilan como las economías de mayor expansión, impulsadas por el nearshoring y una fuerte disciplina fiscal.
En Sudamérica, Paraguay destaca con la mayor tasa de crecimiento proyectada (4,2 %), mientras que Argentina sorprende positivamente con un superávit fiscal primario y la expansión del sector energético en Vaca Muerta.
Sin embargo, Brasil, México y Colombia enfrentan mayores presiones para consolidar sus cuentas fiscales, pero siguen beneficiándose de marcos de política monetaria sólidos.
No obstante, para Bladex el panorama no está exento de amenazas. La firma advierte que el fenómeno de El Niño (con un 57 % de probabilidad de ser fuerte) representa el principal riesgo exógeno para 2026, con el potencial de afectar la producción agrícola, la generación hidroeléctrica y presionar la inflación al alza.
A esto se suma la incertidumbre política. El ciclo electoral de la región ha mostrado lo que llaman un voto de castigo a los oficialismos, consolidando un giro hacia la derecha en países como Bolivia, Chile y Argentina.
Por ello, los expertos consideran que la capacidad de los nuevos gobiernos para implementar ajustes fiscales y mantener la credibilidad ante los mercados será determinante para que América Latina conserve su estatus de destino preferido para la deuda global.
En conclusión, la combinación de una gestión fiscal más disciplinada en la región y el deterioro del perfil de deuda en los mercados desarrollados ha reposicionado a América Latina como un actor resiliente y atractivo en el mapa financiero internacional.
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