América Latina resiste el choque petrolero pese a los intentos de algunos gobiernos por frenar su industria

Latinoamérica emerge como un actor resiliente durante la Guerra en Irán capaz de mitigar el déficit global de hidrocarburos, según Oxford Economics.

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Un informe de Oxford Economics destaca que, en un contexto de creciente volatilidad global, América Latina se ha consolidado como una región estratégicamente protegida ante las perturbaciones en el suministro de petróleo del Medio Oriente.

Mientras las restricciones en el Estrecho de Ormuz, por donde circula el 20 % del crudo mundial, generan incertidumbre en los mercados internacionales, el bloque latinoamericano emerge como un actor resiliente capaz de mitigar el déficit global de hidrocarburos en los próximos años, según el análisis.

La firma señala que a pesar de que la región ha enfrentado desafíos regulatorios y políticos, tiene capacidad para mantenerse al margen de los choques físicos de oferta que afectan a Asia y Europa.

América Latina resiste el choque petrolero pese a los intentos de algunos gobiernos por frenar su industria

Aquí vale la pena recordar que, en los últimos años, varios gobiernos de la región (Colombia, México, Ecuador y Venezuela) han adoptado posturas políticas que buscan restar prioridad al sector petrolero en favor de una transición energética acelerada, lo que ha desencadenado una serie de desafíos regulatorios y cambios en los marcos legales que, en muchos casos, han frenado la inversión extranjera y limitado la expansión de proyectos extractivos.

«América Latina ha experimentado un declive estructural de varias décadas en la producción de petróleo y gas, pero sigue estando mayoritariamente aislada de las perturbaciones físicas del suministro provocadas por conflictos externos”, detallan los expertos.

Según Oxford Economics, esta inmunidad se debe principalmente a una sólida independencia comercial respecto al Golfo Pérsico.

A diferencia de potencias asiáticas como China o India, que dependen críticamente de las importaciones del Medio Oriente, los países latinoamericanos satisfacen sus necesidades de combustible mediante la producción local e importaciones ininterrumpidas desde Estados Unidos y Canadá, que hoy representan casi el 30 % del mercado mundial.

América Latina resiste el choque petrolero pese a los intentos de algunos gobiernos por frenar su industria

El «tridente sudamericano» y su impulso global

El motor de esta resiliencia es el denominado tridente sudamericano, compuesto por Argentina, Brasil y Guyana. Estos tres países, junto con una Venezuela en proceso de recuperación, están transformando el mapa energético.

Oxford Economics proyecta que el tridente latinoamericano y Venezuela impulsarán el crecimiento de la producción regional de petróleo en 2026 y 2027.

La producción regional crecerá un 6 % interanual en 2026 y un 3,9 % en 2027 con lo que se espera alcanzar un total de 10 millones de barriles diarios para el año 2027.

América Latina resiste el choque petrolero pese a los intentos de algunos gobiernos por frenar su industria

Solo Guyana experimentará una expansión tal que su producción igualará prácticamente a la de Argentina para finales de 2027.

Este incremento permitirá a la región compensar parcialmente la caída del suministro mundial de petróleo para 2026, consolidándose como un socio comercial indispensable para las grandes economías.

Actualmente, Estados Unidos ya obtiene casi una quinta parte de sus importaciones de hidrocarburos de América Latina, mientras que China ha elevado su cuota de compras al 10 %.

Otro factor clave que resguarda a las economías más grandes de la zona (Brasil, México, Argentina, Colombia, Chile y Perú) es su perfil de consumo. «Las mayores economías latinoamericanas siguen estando protegidas en gran medida, gracias a una intensidad energética inferior a la media» y al uso creciente de fuentes de energía alternativas para la generación eléctrica, según el informe.

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Además, en la comparativa global de riesgo, países como Brasil y Colombia ocupan los puestos más bajos de vulnerabilidad (rangos 20 y 19 respectivamente), situándose en una posición mucho más segura que naciones como Tailandia, Sudáfrica o India.

Y aunque México y Colombia enfrentan retos por la disminución de su producción cruda, y países como Chile y Perú mantienen déficits comerciales energéticos, su dependencia de fuentes regionales y estadounidenses los mantiene a salvo de los bloqueos en Ormuz.

Con un horizonte de crecimiento sostenido y una estructura comercial autónoma, Oxford concluyó que América Latina se posiciona no solo como un refugio ante la crisis, sino como el proveedor clave que el mundo necesita para garantizar la estabilidad energética futura.