Valora Analitik conoció en primicia detalles de cómo avanza la Regasificadora del Pacífico (RDP) de Ecopetrol, que fue adjudicada a la constructora Puertos, Inversiones y Obras (PIO SAS) y que cada vez está más cerca de comenzar operaciones para aumentar la oferta de gas a nivel nacional.
Este medio conversó con Óscar Isaza, presidente de la compañía y Mauricio Gómez, consejero delegado. Su empresa, que también hizo Puerto Antioquia, quedó a cargo de la construcción de esta planta, luego de que la petrolera le contratará el almacenamiento, transporte y regasificación en Buga (Valle del Cauca), con el fin de tener en el sistema 60 millones de pies cúbicos día (MPCD).
Sin embargo, la gestión de RDP ha hecho que este proyecto sea hoy de más de 120 MPCD, atendiendo clientes adicionales a Ecopetrol y convirtiéndose en una solución de abastecimiento para más del 12 % de la demanda nacional.
En su momento, la compañía estatal dijo que el proyecto debía entrar en operación en agosto de 2026 y prácticamente así sucederá, tal como le confirmaron los empresarios a Valora Analitik al señalar que, actualmente, avanzan a toda marcha en su puesta a punto.
De hecho, en mayo próximo, debe quedar lista la obra civil en el terreno de 10 hectáreas – en la vereda El Vínculo, ubicada en la vía Buga – Guacarí-, que alojará la planta de regasificación. Desde ese mes también llegarán de China los equipos necesarios para este proceso.
Después, en julio, deberá arribar a Buenaventura, el barco que almacenará y descargará el gas, conocido como Unidad Flotante de Almacenamiento (FSU por sus siglas en inglés).

Este último será provisto por la naviera belga Exmar, que, incluso, hace tres semanas informó que arrendará y operará la unidad flotante por un período firme de cinco años, con opciones adicionales de prórroga.
A pesar de ser de otro país, el nombre que recibirá estará muy acorde con la región: ‘El viche’, en referencia al licor destilado de la caña de azúcar y que es reconocido como patrimonio cultural y ancestral.
Si todo sale como está previsto, PIO SAS comenzará las primeras pruebas de regasificación en agosto de este año y entre ese mes y septiembre se iniciarían los trabajos para aumentar la oferta de gas importado a Colombia, justo en un momento en que la demanda sigue creciendo y que el país perdió su autoabastecimiento.
El proceso clave que realizará la Regasificadora del Pacífico
La elección del Pacífico para tener una nueva planta de regasificación en Colombia no fue gratuita. De hecho, esta es una de las zonas más complejas para la atención de este hidrocarburo en el país, sobre todo para el uso doméstico y empresarial.
No hay que olvidar que el país ya cuenta con una unidad similar en Cartagena, llamada SPEC, que es de propiedad de Vopak y de Promigas, la cual hace parte de Corficolombiana y Grupo Aval.

El gas importado que entra por esta región del país hace viable el abastecimiento de buena parte de la región Caribe y hasta la zona Andina, incluyendo a las plantas térmicas cuando lo requieren.
Sin embargo, para Óscar Isaza y Mauricio Gómez, es clave tener una alternativa en el Pacífico, con el fin de atender el país restante y así cubrir desde el sur hacia Barrancabermeja agrupando a grandes regiones como Antioquia, Cundinamarca, el Eje Cafetero, Valle del Cauca, Cauca y Nariño.
Con esto en mente, PIO SAS se alista para poner en funcionamiento la Regasificadora del Pacífico, un proyecto que permitirá importar la molécula de gas de otros países, como EE. UU., Perú, Trinidad y Tobago, Nigeria, entre otros. Pero que, en todo caso, llegará con un menor precio para ofertar en el mercado local.
Una vez esta molécula arribe a territorio colombiano -a través de otro barco- se albergará en el buque ‘El viche’, que tendrá una capacidad de 146.000 metros cúbicos para guardar el gas en estado líquido, conocido técnicamente como Gas Natural Licuado o GNL.

Posteriormente, se descargará en isocontenedores mediante otro buque que los llevará a alguna de las terminales de Buenaventura, que puede ser la Sociedad Portuaria, Aguadulce o la Terminal de Contenedores de Buenaventura (TCBUEN), para luego subir a camiones y ser transportados hasta la planta en Buga, en condiciones clave para su funcionamiento que incluyen estar a temperaturas de -160°C.
Una vez los vehículos lleguen al destino final, el GNL será inyectado a unos vaporizadores, que son unos intercambiadores de calor para volverlo a su estado original gaseoso y así completar el proceso de regasificación. Con esto, el hidrocarburo podrá ponerse en un gasoducto y ser transportado a varias regiones del país.
“La Regasificadora del Pacífico es un gestor logístico que ofrecerá oportunidades a Ecopetrol y a los comercializadores de gas para garantizar el abastecimiento de gas en el país”, dijo el presidente de PIO SAS, al tiempo que confirmó que el proyecto ya tiene cierre financiero por US$130 millones, que serán aportados por la Financiera de Desarrollo Nacional (FDN) y BTG Pactual.
Planes a futuro a PIO SAS, la misma constructora de Puerto Antioquia
Eso sí, el empresario anotó que, previo a esta consolidación de aportes, PIO SAS puso una inversión de bolsillo propio de más de US$40 millones para la ejecución de la planta y su desarrollo en tiempo récord.

Con esto, se busca darle vía libre a la regasificación de 60 millones de pies cúbicos día (MPCD) que exige el contrato con Ecopetrol, pero también habrá producción adicional para negociar con otras empresas o actores que requieran de este producto.
De hecho, la planta que se instalará tendrá una capacidad total para regasificar de más de 120 MPCD, es decir, el doble de lo contratado por la estatal. De esta forma, habrá un remanente de 60 MPCD, de los cuales 20 ya fueron transados con Alcanos de Colombia, otra compañía del sector.
Lo anterior le deja a la constructora un sobrante de 40 MPCD que podrá negociar a futuro y que, incluso, podría aumentar con una mayor importación de molécula de gas al país.
La visión de Óscar Isaza no solo apunta a que empresas ya consolidadas tengan este hidrocarburo, sino a que pequeñas poblaciones, que hoy cocinan con combustibles más costosos, o incluso con leña, tengan acceso a gas natural en sus casas. Sobre todo, aquellas ubicadas en regiones apartadas como Tumaco (Nariño), Guapi (Cauca), Buenaventura (Valle) y hasta Bahía Solano, en el Pacífico chocoano.
“Queremos llegar con gas natural a poblaciones con pequeñas plantas de regasificación en pueblos”, dijo el empresario, quien también tiene planes de trabajar con las autoridades nacionales para realizar un gasoducto en el Valle y así no tener que transportar el GNL en camiones.
Finalmente, la apuesta de PIO SAS apunta a que la Regasificadora del Pacífico se consolide como la alternativa para suministrar el gas que requieren las plantas de generación del interior y así garantizar sus obligaciones de energía en firme.
Al mismo tiempo, su puesta a punto desde septiembre de este año será clave para que los industriales del centro y sur occidente del país sigan contando con el energético a precios más asequibles.




