A poco tiempo de revertir al Estado colombiano la infraestructura vial que opera en el Eje Cafetero, Autopistas del Café presentó un balance de sus cerca de tres décadas de operación y defendió los resultados de la concesión.
La concesión, operada por Odinsa Vías, señaló que la infraestructura vial del corredor actualmente comprende 256 kilómetros, un túnel y 103 puentes y viaductos. Entre las principales obras se encuentran el Puente Helicoidal, el túnel del Helicoidal, los viaductos La Estampilla y las variantes de Chinchiná, Santa Rosa de Cabal y Condina.
Según la compañía, Autopistas del Café también ha promovido una reinversión de $310.000 millones de excedentes en diseños, obras y mantenimientos que no estaban contemplados en el alcance inicial del contrato.
¿Cuándo termina el contrato de Autopistas del Café?
Uno de los puntos que la concesión buscó aclarar es la fecha de terminación del contrato, que se estima para primer trimestre de 2027. De acuerdo con Odinsa Vías, este plazo responde al modelo financiero pactado y no a una prórroga discrecional, una decisión unilateral ni a los decretos expedidos por la emergencia derivada del terremoto.
La duración de esta concesión de Primera Generación (1G) está ligada al cumplimiento de la Tasa Interna de Retorno (TIR) estipulada contractualmente. La compañía explicó que el análisis financiero debe considerar los costos de construcción, operación y mantenimiento, además de las obligaciones de deuda, intereses e impuestos durante la vida del proyecto.
Frente a las inquietudes sobre la rentabilidad de los inversionistas, Odinsa Vías sostuvo que esta se encuentra regulada por el contrato y sometida al seguimiento de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) y la interventoría.
La empresa también afirmó que ha cumplido el 100 % de las obras y las obligaciones de mantenimiento. Como respaldo, citó el índice de estado de la vía certificado por la ANI y la interventoría, que se ubica en 4,6 sobre 5, por encima del mínimo contractual de 4,0.
La reversión de la infraestructura al Estado marcará el cierre de una etapa del corredor vial. Sin embargo, la concesión advirtió que el cambio de modelo no garantiza por sí solo una reducción de las tarifas de peaje, recursos para nuevas obras ni la continuidad de los estándares de mantenimiento y servicio.

Conexión Centro, la propuesta que sigue en evaluación
Mientras se aproxima la terminación de Autopistas del Café, la iniciativa privada Conexión Centro plantea una nueva intervención vial para fortalecer la conectividad de Caldas, Risaralda, Quindío y Valle del Cauca.
La propuesta contempla una inversión de $7 billones, distribuidos en $4,02 billones de inversión de capital (Capex) y $3,31 billones en operación y mantenimiento (Opex), para intervenir 334 kilómetros de vías.
Entre las obras proyectadas se encuentran la construcción de 77 kilómetros de segundas calzadas, 20 intersecciones y 50 kilómetros de ciclorrutas, además de mejoras en la infraestructura existente. La iniciativa también prevé generar más de 54.000 empleos y crear un fondo para financiar obras regionales.
Odinsa Vías indicó que, a partir de los espacios de socialización con los departamentos, se incorporaron propuestas como la segunda calzada entre La Manuela y La Trinidad, la segunda variante Condina, la rectificación de puntos críticos, la reducción de tarifas de peaje y la implementación de tarifas diferenciales para las comunidades vecinas.
No obstante, la compañía aclaró que la revocatoria del rechazo inicial de Conexión Centro no equivale a una aprobación definitiva ni a la adjudicación de un contrato. El proceso implica reanudar la evaluación técnica, jurídica, financiera y social de la iniciativa, así como socializar sus modificaciones con los grupos de interés de los departamentos involucrados.
De esta manera, el cierre de Autopistas del Café y el análisis de Conexión Centro corresponden a procesos contractuales distintos. El primero implica la reversión de la infraestructura existente al Estado, mientras que el segundo busca establecer las condiciones de una eventual nueva etapa de inversiones viales en el Eje Cafetero.




