Ante billonaria deuda que acumulan clínicas y hospitales: esta es la alternativa en salud para los ciudadanos

Las deudas en clínicas y hospitales ascienden a los $25,7 billones, lo que genera que los ciudadanos busquen alternativas de salud.

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La crisis del sistema de salud en Colombia continúa profundizándose, impulsada principalmente por el crecimiento sostenido de las deudas que afectan a clínicas y hospitales. Así lo advierte un reciente informe de la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas (ACHC), el cual evidencia un deterioro en la liquidez de las instituciones prestadoras de servicios de salud y un aumento significativo en la cartera pendiente de pago.

De acuerdo con el estudio, con corte a diciembre de 2025, las 232 instituciones que reportaron información acumulan deudas cercanas a los $25,7 billones. Esta cifra representa un incremento del 7,0 % frente al corte de junio del mismo año, equivalente a aproximadamente $1,7 billones adicionales. El crecimiento de la cartera no solo refleja un aumento en el monto total adeudado, sino también un agravamiento en los tiempos de pago.

En esa misma línea, el informe señala que la cartera en mora también aumentó, tanto en valor como en proporción. Mientras que a mediados de 2025 representaba el 56 % del total, al cierre del año alcanzó el 58 %, lo que implica un incremento cercano a $1,4 billones entre ambos periodos. Este comportamiento evidencia mayores dificultades en el flujo de recursos dentro del sistema.

¿Cómo se distribuye la deuda que tienen en clínicas y hospitales?

El análisis de la ACHC detalla la concentración de la deuda según los distintos actores del sistema de salud. Las Entidades Promotoras de Salud (EPS) del régimen contributivo concentran el 50,0 % del total, lo que equivale a cerca de $12,9 billones. En segundo lugar, se ubican las EPS del régimen subsidiado, con el 27,6 % de la deuda, aproximadamente $7,1 billones.

Seguido a esto, aparece la categoría Estado, que agrupa deudas de entes territoriales, la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (ADRES) y el extinto Fosyga. Este segmento representa el 7,3 % del total, es decir, cerca de $1,9 billones. Por su parte, las aseguradoras vinculadas al SOAT concentran el 2,5 %, las empresas de planes complementarios y medicina prepagada el 1,7 %, y las Administradoras de Riesgos Laborales (ARL) el 0,4 %.

Dentro del régimen contributivo, más de $11,8 billones corresponden a 12 EPS que continúan en operación, mientras que cerca de $1 billón está asociado a 17 entidades que han sido liquidadas o solicitaron su retiro voluntario. Entre las principales deudoras de este segmento se encuentran Nueva EPS, Sanitas, Famisanar y Coosalud, que en conjunto adeudan cerca de $9,3 billones y registran una cartera en mora superior a los $5,6 billones.

No obstante, algunas entidades presentan menores niveles de morosidad. Es el caso de Fundación Salud Mía, Sura y Aliansalud, cuyas concentraciones de cartera en mora se sitúan en 19,5 %, 24,6 % y 26,8 %, respectivamente, por debajo del promedio de otras EPS activas.

En el régimen subsidiado, la deuda supera los $6,2 billones en 17 EPS activas, mientras que cerca de $880.000 millones (12,4 %) corresponden a 32 entidades liquidadas. Las principales deudoras en este grupo son Nueva EPS, Savia Salud, Emssanar y Coosalud, que acumulan más de $4,0 billones. En contraste, EPS Anas Wayuu y EPS Familiar de Colombia presentan menores concentraciones de cartera en mora, con 26,1 % y 31,1 %, respectivamente.

El ramo de salud registró un crecimiento del 23 % en primas entre enero y julio de 2025, según Fasecolda. Foto: Freepik.
Sector salud. Foto: Freepik.

Impacto en la prestación de servicios y suministro de medicamentos

El incremento de las deudas tiene efectos directos en la operación del sistema. Uno de los más visibles es la afectación en la entrega de medicamentos. Las obligaciones pendientes de las EPS con clínicas y hospitales se trasladan a los operadores logísticos y dispensarios, generando retrasos en el suministro y dificultades en el acceso oportuno a tratamientos.

Esta situación ha incrementado la presión sobre los prestadores de servicios de salud, que enfrentan limitaciones para cubrir costos operativos, mantener inventarios y garantizar la continuidad en la atención. En consecuencia, los usuarios perciben un deterioro en la calidad y oportunidad del servicio, lo que alimenta la búsqueda de alternativas por fuera del sistema tradicional.

Crisis en la salud de Colombia llevaría a que ciudadanos tomen otras alternativas

Ante el deterioro del sistema, un número creciente de ciudadanos evalúa la contratación de planes complementarios como mecanismo para mejorar el acceso a servicios de salud. Entre las opciones disponibles, la medicina prepagada se posiciona como una de las principales alternativas, al ofrecer atención más ágil y personalizada.

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En el mercado colombiano, compañías como Colmédica, Coomeva y MedPlus ofrecen distintos planes que incluyen coberturas amplias, en algunos casos con el 100 % en atención ambulatoria y hospitalaria. Sin embargo, estos servicios implican un costo adicional significativo para los usuarios.

Por ejemplo, en el caso de Colmédica, los planes pueden oscilar entre $488.304 y $592.675 mensuales, a lo que se suman copagos cercanos a $32.300 por servicio. Aunque estas coberturas representan una solución frente a las deficiencias del sistema, su costo limita el acceso para una parte importante de la población.

Existen alternativas de menor valor, como algunos planes de Coomeva, con tarifas desde $113.820 mensuales y copagos alrededor de $23.460, que también ofrecen coberturas completas en atención ambulatoria y hospitalaria. Estas opciones amplían el espectro de acceso, aunque mantienen una carga económica adicional para los hogares.

Otra alternativa son las pólizas de salud, ofrecidas por aseguradoras que permiten a los usuarios acudir a prestadores fuera de la red mediante esquemas de reembolso. Este modelo brinda mayor flexibilidad en la elección de médicos y clínicas, bajo condiciones definidas por cada plan.

En Colombia, entidades como Seguros Bolívar, AXA Colpatria y Sura ofrecen pólizas con costos que van desde los $199.000 hasta los $616.000 mensuales, dependiendo del nivel de cobertura. Los copagos asociados pueden oscilar entre $11.600 y $56.000, variando según el servicio y las condiciones del contrato.

Para muchos usuarios, estas pólizas resultan especialmente útiles en procedimientos de alto costo, como cirugías, donde el esquema de reembolso puede representar un ahorro significativo frente a la atención particular. No obstante, al igual que la medicina prepagada, su contratación depende de la capacidad de pago de cada persona.

reforma a la salud
Foto: ©Proxima Studio a través de Canva.com

¿En qué otros países se implementa el modelo de seguros en salud?

El recurso a seguros privados como complemento del sistema público no es exclusivo de Colombia. En países como México, el mercado de seguros de salud se ha consolidado como una alternativa relevante. Allí, los productos se dividen principalmente en dos categorías: seguros de gastos médicos mayores, orientados a cubrir enfermedades graves, accidentes y hospitalizaciones; y seguros ambulatorios, enfocados en consultas, diagnósticos y medicamentos.

Los primeros suelen contar con altas sumas aseguradas, pero incluyen deducibles y coaseguros. Los segundos operan con redes de proveedores específicas y ofrecen coberturas más limitadas, aunque con menores costos. La elección entre estos modelos, o su combinación, depende del perfil de riesgo y del presupuesto de cada usuario.