Los resultados de la Encuesta Nacional de Calidad de Vida (ECV) de 2025, presentados por el DANE, revelan que, aunque el país alcanzó una cifra histórica de aseguramiento en salud, este avance en cobertura no se traduce necesariamente en una mejor percepción del servicio.
De acuerdo con la entidad, el 97,2 % de la población se encuentra afiliada al Sistema General de Seguridad Social en Salud, lo que representa un incremento de 0,7 puntos porcentuales frente al 96,5 % de 2024.
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“Si bien Colombia ya tenía porcentajes por encima del 90 % en 2019, después de la pandemia vimos un incremento y el del último año fue estadísticamente significativo. Prácticamente nos estamos acercando ya a la universalidad por afiliación al régimen”, destacó la directora del DANE, Piedad Urdinola.
Sin embargo, la encuesta advierte sobre un deterioro en la calificación de la calidad de las EPS o entidades de salud. El porcentaje de personas que consideran el servicio como «bueno o muy bueno» cayó al 81,9 %, registrando una disminución de 2,8 puntos porcentuales respecto al año anterior (84,7 %).
Así mismo, el uso de los servicios de salud mostró una baja significativa. Entre quienes manifestaron tener un problema de salud, solo el 56,8 % acudió a su entidad de afiliación, una cifra inferior al 63,3 % de 2024.

Educación y TIC
En materia educativa, la asistencia escolar presenta comportamientos diversos según la edad. En los rangos de formación básica, los indicadores son positivos y crecientes: la asistencia para niños de 6 a 10 años llegó al 98,2 % y para los de 11 a 14 años al 96,8 %.
No obstante, el panorama cambia en la adolescencia y juventud temprana, donde la asistencia cayó al 87,8 % (15 a 16 años) y al 48,4 % (17 a 21 años).
A pesar de esto, hay un dato alentador en los logros educativos de largo plazo: la población de 17 a 21 años que ha alcanzado el nivel educativo superior creció al 37,6 % en 2025, frente al 36,1 % del año previo. Este incremento fue impulsado principalmente por las zonas urbanas o cabeceras, donde el indicador saltó del 42,6 % al 44,7 %.

El uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) continúa su ascenso en Colombia, según el DANE. El teléfono celular se consolida como la herramienta más utilizada por el 91,9 % de las personas de 5 años y más, seguido por el internet (82,3 %) y, en menor medida, los computadores (36,1 %).
La evolución año a año muestra un crecimiento sostenido desde 2019, cuando el uso de internet se ubicaba en el 65 % y el de celulares en el 86,3 %. Este avance tecnológico ha sido particularmente fuerte en 2025, con un aumento de 3,0 puntos porcentuales en el uso de internet respecto a 2024.
Percepción de pobreza también se redujo
El DANE reveló la semana pasada que la pobreza multidimensional bajó a un dígito en 2025, situándose en el 9,9 % a nivel nacional, tras haber estado en 11,5 % el año anterior. Esta reducción significó que cerca de 800.000 personas salieron de esta condición.
Al contrastar estos datos con la pobreza subjetiva (la percepción de los propios hogares), se observa que el 37,6 % de los jefes de hogar se consideran pobres. Aunque esta cifra es la más baja de los últimos años, sigue siendo significativamente más alta que la medida técnica del IPM.
La percepción de pobreza se mantiene crítica en departamentos como Chocó (78,1 %), Vichada (75,4 %) y La Guajira (75,1 %), mientras que las menores proporciones están en San Andrés (6,4 %) y Bogotá (20,4 %).

“Entre menor nivel educativo es mayor la percepción de pobreza y, aun así, vimos una reducción como en el resto de las características. Y la mayor diferencia la vimos en negros, afrodescendientes, raizales y palenquero”, señaló Urdinola.
Finalmente, el bienestar subjetivo de los colombianos arrojó calificaciones estables, pero con matices. En una escala de 0 a 10, la satisfacción con la vida en general se ubicó en 8,2.
Por categorías se identificó una mayor satisfacción con la salud (7,9), la seguridad (7,6) y el tiempo libre (7,6). En contraste, las menores calificaciones fueron para el trabajo (7,4) y el ingreso (6,8).

Llama la atención que los hombres suelen reportar niveles de satisfacción ligeramente más altos que las mujeres, especialmente en ingresos (6,9 vs 6,6) y trabajo (7,5 vs 7,3). Y por nivel educativo, las personas con estudios de postgrado registran las notas de satisfacción más elevadas del país, llegando a un 8,6 en vida en general.
La encuesta también indica que la felicidad plena es más frecuente entre los más jóvenes. El 31,2 % de las personas entre 15 y 18 años manifestó sentirse feliz «todo el tiempo», una proporción que desciende al 22,5 % en los adultos de 27 a 59 años y sube levemente al 26 % en los mayores de 60 años.
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