Juan Ricardo Ortega, presidente del Grupo Energía Bogotá (GEB), fue uno de los primeros directivos en advertir, desde 2024, sobre la pérdida de la soberanía energética en gas de Colombia. Actualmente, la compañía registra avances en el proyecto Colectora, que permitirá transportar una cantidad de energía equivalente al consumo de Medellín. Sin embargo, los principales retos continúan estando en la materialización de proyectos de transmisión eléctrica en el centro del país.
Por ello, Ortega habló con Valora Analitik sobre esta situación, la cual, según él, podría desencadenar una crisis energética en 2028 si no se toman las decisiones necesarias. De acuerdo con el presidente del GEB, existen actores que se oponen a la construcción de proyectos de transmisión eléctrica, pese a que estas obras son fundamentales para garantizar el abastecimiento de energía en Colombia.

¿Quiénes son los actores que están impidiendo que las líneas de transmisión se construyan?
Hay unas veedurías, algunas con preocupaciones legítimas, pero otras de manera intransigente y con mentiras que han tratado y han bloqueado todo el proceso, diciendo cosas que no obedecen ni a la ciencia ni a la verdad.
Los argumentos de que se acaba el agua por la cuestión de las torres son mentiras. Los argumentos de que las torres pueden generar enfermedades o cáncer son mentiras. Los argumentos de que esto va a destruir ecosistemas y la fauna y la flora son falsos. Asustan a la gente y no dan las discusiones de fondo.
Si a la gente le preocupa el tigrillo lanudo (especie en vía extensión), que es totalmente legítimo, deberían estar hablando de las jaurías de perros abandonados en Bogotá, que son los que están depredando toda la fauna en el entorno. Nada que ver con torres de transmisión, pero, desafortunadamente, por intereses particulares, no del bien común, han bloqueado un proyecto por 12 años a un costo inmenso, y ya hoy en día es insostenible para el oriente del país.
Toda Bogotá, Guaviare y Meta pueden tener una crisis energética en 2028 si estas torres no están construidas en 15 meses y no hay ningún margen de maniobra. Es totalmente demostrable con números.

¿Y esta crisis energética para Bogotá sería de racionamiento?
No se tendría como abastecer entre 30 % y 40 % de la energía de la ciudad.
¿Casi la mitad de la ciudad se quedaría sin energía si esto no se construye?
Se podría llegar a ese extremo porque se tiene una crisis de sedimentación en Chivor y en Guavio, y en los meses de enero, febrero, marzo, abril se tiene que sacar esa infraestructura de circulación en un nivel alto, y Bogotá dependería de recuperar toda esa energía, que son como 2.250 megavatios de potencia, y esa potencia no se logra reemplazar en su totalidad porque no hay líneas.
Entonces, se va a tener un hueco gravísimo en el suministro de energía producto de la urgencia inaplazable de reparar y recuperar la capacidad de manejo de sedimentos de Guavio y de Chivor.
¿Estos actores que se están oponiendo a los proyectos están frenando iniciativas de qué magnitud?
Se está frenando un proyecto que es gigante, son 800 kilómetros de Sogamoso. Son proyectos grandes, pero ya se ha venido construyendo mucho. Solamente faltan unas pocas torres de unos grupos que se obsesionaron y volvieron su vida a bloquear sin argumentos.

¿Cuál es la entidad que necesita apropiarse de esto que está sucediendo con la finalidad de que las torres se construyan y el proyecto se complete?
Ya el tema es de alcaldes y policía, que los intendentes actúen y permitan imponer la construcción de la torre. Hay mandatos legales y licencias que así lo autorizan. ¿Va a ser la vía judicial o una negociación objetiva? Nosotros siempre estamos dispuestos a negociar, siempre.
Yo he sido paciente ya por seis años, he ido a escucharlos, a tratar de entender sus preocupaciones, de hacer todo lo posible por flexibilizar sus intereses, todo eso se ha hecho. Sería justo y razonable que ellos ya entendieran que deberían apoyar.
Ahora, toca la triste discusión de que esto es el interés público general, y no pueden unas personas simplemente bloquearlo de manera intransigente cuando se les ha escuchado de manera abierta, transparente, generosa por seis años.
¿Qué pronóstico tiene acerca del mercado energético en gas y electricidad?
Va a ser caro porque no se han hecho muchas cosas que se podían haber hecho. Es decir, se paga el no planear, tomar decisiones y tener una visión clara de los riesgos y de las consecuencias de lo que se hace, cuando la ideología prevalece sobre el rigor científico y la planeación.
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Es decir, ¿el gas y la electricidad se van a encarecer?
Se va a encarecer y mucho.




