El comercio internacional de la carne bovina comienza 2026 con un cambio relevante que modifica las reglas de juego para los principales actores del sector. China, mayor importador mundial de esta proteína, decidió aplicar un esquema de cuotas anuales acompañado de un arancel del 55 % a las importaciones que superen los volúmenes previamente fijados. La medida afecta de manera directa a tres de sus principales proveedores en Sudamérica: Argentina, Brasil y Uruguay, según lo informó el presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán) a través de un comunicado en su cuenta de X.
La decisión, que rige desde enero, responde a la estrategia del gigante asiático de regular el ingreso de carne extranjera y ejercer un mayor control sobre su mercado interno. Al tratarse de un país que concentra una parte sustancial de la demanda global, cualquier ajuste en su política comercial tiene repercusiones inmediatas en los precios internacionales, en los flujos de exportación y en las decisiones productivas de los países proveedores.
Desde Fedegán se advierte que China se ha consolidado como un destino prioritario para la carne sudamericana, por lo que la imposición de límites a sus principales abastecedores abre un escenario de reacomodamiento. En este contexto, otros países que hasta ahora tenían una participación menor podrían encontrar oportunidades para fortalecer su presencia, siempre que cumplan con las exigencias sanitarias y comerciales del mercado chino.
Colombia figura entre los países que podrían beneficiarse de este nuevo esquema. A diferencia de los grandes exportadores del Cono Sur, las ventas colombianas de carne bovina a China se mantienen por debajo de los umbrales establecidos por las autoridades asiáticas. Esto implica que el país no queda sujeto ni a las cuotas restrictivas ni al arancel adicional del 55 %, lo que le permite conservar condiciones de acceso más favorables frente a sus competidores regionales.

¿Por qué se beneficia Colombia en la exportación de carne a China pese a las medidas implementadas?
Expertos del Fondo de Estabilización de Precios de Fedegán señalan que esta situación constituye una ventaja estratégica. Mientras Argentina, Brasil y Uruguay deberán ajustar sus volúmenes de exportación para evitar sobrecostos, Colombia puede seguir ingresando su producto sin penalizaciones adicionales, siempre que se mantenga dentro de los niveles históricos de participación. Esta diferencia puede traducirse en precios relativos más competitivos y en un mayor interés por parte de los compradores chinos por diversificar sus proveedores.
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Las cifras recientes respaldan este escenario. Entre enero y octubre de 2025, China importó más de 16.000 toneladas de carne bovina colombiana, por un valor cercano a los US$78 millones, superando ampliamente los registros de todo 2024. Este crecimiento refleja un aumento sostenido en la demanda por el producto nacional y sugiere un margen relevante para continuar ampliando las exportaciones.
No obstante, las proyecciones positivas vienen acompañadas de desafíos. Para capitalizar esta coyuntura, Colombia deberá asegurar el cumplimiento estricto de los estándares sanitarios, garantizar la regularidad en la oferta y mejorar la eficiencia logística. Solo así el país podrá responder de manera consistente a una posible mayor demanda y consolidar su posición en un mercado altamente competitivo y sensible a los cambios regulatorios.




