El senador y candidato a la Presidencia de Colombia, Iván Cepeda, quien a su vez compite con las ideas del oficialismo, señaló públicamente que no tiene intención de privatizar Ecopetrol. Cabe recordar que el Estado tiene una participación de 88 % en las acciones de la compañía. Simultáneamente, tiene una capacidad de emisión de acciones de poco más de 8 %.
“Defenderemos con firmeza a Ecopetrol como patrimonio público, como columna vertebral de esta transformación, como empresa líder de la transición energética. La protegeremos de la corrupción, de las mafias, de quienes han querido desmantelarla. La fortaleceremos para que garantice el abastecimiento energético, el uso responsable de nuestros recursos y la recuperación plena de nuestra soberanía”, expresó Cepeda en un mitin.

Cepeda también hizo alusión a que impulsará una política energética en la que se garantice la salvaguarda de la soberanía de Colombia, lo que podría estar relacionado con la falta de producción del gas que Colombia consume y la necesidad de importar. Sin embargo, no señaló concretamente si impulsaría la producción de este energético, aunque sí mencionó que promoverá el desarrollo de fuentes energéticas como la solar e hidráulica.
A la vez, señaló que el río Magdalena sería una de las fuentes que se utilizaría para generar energías limpias, lo que, según dijo, sería una nueva etapa para la “generación de riqueza”.
“Una política que impulse la petroquímica para producir fertilizantes, que fortalezca el campo, que haga posible la revolución agraria, que respete el ambiente, la vida y los territorios. Y también una política que defienda la renta petrolera y las regalías como un recurso sagrado para el bienestar colectivo”, afirmó.
Incluso hizo mención del pago que el sector energético hace al Estado a través de regalías, manifestando que defenderá estos recursos y su traslado al desarrollo regional. Para Cepeda es inaceptable que en regiones donde se concentran las actividades de generación de energía no haya energía eléctrica para algunos hogares.

“No es posible que en los territorios donde hay regalías no tengan agua potable y acueducto, vías terciarias, educación y acceso a la salud”, agregó.
Adicionalmente, convocó a sectores empresariales, de la sociedad civil y también del Estado a la construcción de consensos alrededor de dos temáticas: la primera es la transición energética y la segunda, la salvaguarda de la soberanía en esta materia para Colombia.
Sin embargo, debe mencionarse que Colombia comenzó a importar gas para abastecer a hogares, pequeños comercios y gas vehicular desde diciembre de 2024. El Gobierno Petro ha sido enfático en no incentivar la industria petrolera y gasífera para producir estos energéticos, con el argumento de que son combustibles fósiles que causan contaminación.
De esta manera, Colombia atraviesa una situación de déficit, pero el Ejecutivo no implementa una política energética que incentive una mayor explotación de gas para evitar futuras importaciones.
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