Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cerca del 83 % de la población quiere tener mayor control sobre su estado físico, mental y emocional; eso, dicho de otro modo, significa que cada vez hay más conciencia sobre la importancia de adoptar decisiones orientadas a mejorar la calidad de vida.
Lo anterior cobra sentido teniendo en cuenta que, de acuerdo con el mismo organismo, las enfermedades no transmisibles, asociadas a factores de riesgo como tabaquismo, mala alimentación, sedentarismo y consumo excesivo de alcohol; causan la muerte de 41 millones de personas cada año, lo que equivale al 71 % de los fallecimientos en el mundo.
Frente a este panorama, una de las recomendaciones de la OMS es que los gobiernos impulsen acciones capaces de contener el curso de dichas enfermedades y desarrollen soluciones que respondan a la creciente actitud proactiva de la población frente al cuidado de su salud.
Valora Analitik conversó con Roamir Garzón, líder del modelo de gestión integral de salud de la medicina prepagada de Compensar, sobre cómo las alternativas de aseguramiento privado se alinean con la tendencia hacia una mayor prevención y mantenimiento de la salud; así como las razones que las perfilan entre las mejores inversiones para el 2026, tanto a nivel personal, como familiar y empresarial.
Salud integral y preventiva
De acuerdo con Garzón, uno de los cambios más significativos que dejó la pandemia fue la forma en que las personas se relacionan con su salud y, en respuesta a ello, los planes de medicina prepagada han adoptado un abordaje holístico en su cobertura, propiciando, más allá de la atención de la enfermedad, el equilibrio físico, mental y emocional de las personas.
Desde esta perspectiva, pasan a un primer plano la actividad física regular, la asesoría nutricional, el acompañamiento psicológico, los tratamientos alternativos que complementan la atención convencional, entre otros servicios que se alinean con las expectativas particulares de los pacientes.
“El Plan Ideal de nuestra medicina prepagada contempla un programa personalizado de bienestar integral que articula la consulta médica tradicional con espacios de promoción y prevención, entre los que se incluyen actividades deportivas, recreativas y de formación, adaptadas al ciclo de vida de cada persona, bajo el seguimiento de un coach de bienestar y un médico familiar”, explicó Roamir Garzón.
Enfermedades crónicas en aumento
La OMS advierte que las muertes prematuras por enfermedades no transmisibles, como la diabetes y el cáncer, continúan en aumento y el mundo está lejos de cumplir la meta de reducción 2030 por mortalidad asociada a estas condiciones.
Siguiendo con Roamir Garzón, los chequeos periódicos a los que fácilmente se puede acceder si se cuenta con un plan de medicina prepagada, sumado a las acciones no farmacológicas como el ejercicio y la sana alimentación, son determinantes para retrasar la aparición de estas enfermedades y disminuir su severidad. “Cuando estos hábitos se promueven desde pequeños, incluso desde la gestación, los beneficios se multiplican, generando desenlaces menos graves y una mejor calidad de vida a largo plazo”, enfatizó.
Por otra parte, hoy por hoy, ser joven no es garantía de una vejez libre de enfermedades. De acuerdo con reportes de la OMS, las patologías crónicas están apareciendo con mayor frecuencia en personas menores de 50 años. “Por eso, el mejor momento para afiliarse a una medicina prepagada es cuando la persona aún no presenta diagnósticos que, por las condiciones de algunos planes, pueden limitar su ingreso cuando ya existe un deterioro en su salud”, agregó Garzón.

La salud mental no da espera
Por otro lado, una crisis silenciosa afecta a dos de cada tres colombianos. Según el Ministerio de Salud y Protección Social, el 63 % de la población en el país ha experimentado algún trastorno de salud mental, siendo la ansiedad y la depresión los más comunes. A este desalentador panorama se suma que solo el 12 % de los ciudadanos pueden recibir un tratamiento y que Colombia cuenta con apenas dos psiquiatras por cada 100.000 habitantes, indicador que no alcanza a igualar los estándares internacionales.
“Invertir en un plan voluntario de salud, como la medicina prepagada, permite acceder de manera directa a atención especializada en esta área, garantizando el abordaje de la dimensión emocional y cognitiva. En el caso de Compensar, esta atención se articula con otros servicios que, en conjunto, contribuyen a promover el bienestar integral de nuestros afiliados”, aseguró Garzón.
Prevenir, una decisión que reduce costos
Otra razón clave para invertir en la salud es la posibilidad de anticipar y prevenir complicaciones que, si no se atienden a tiempo, pueden convertirse en eventos complejos y de alto costo, tanto para el usuario como para su familia; además de derivar en tratamientos tardíos, urgencias o procesos prolongados.
“Más que un gasto, funciona como una herramienta de previsión porque gestiona el riesgo en el presente, para reducir la probabilidad de enfrentar consecuencias más severas en el futuro, tanto en la salud como en lo económico”, sostuvo Garzón.
Justamente, entre los beneficios del Plan Ideal de la medicina prepagada de Compensar se encuentra uno de los bonos más económicos del mercado, bolsa anual para el recobro de medicamentos, un seguro de viaje internacional que cubre hasta US$50.000, cobertura sin costo para el recién nacido durante el primer mes, e igualmente seguro de vida y exequial, entre otros.
Trabajadores más sanos y productivos
A nivel empresarial, incluir planes adicionales de salud dentro del paquete de beneficios reduce el ausentismo laboral que, según investigaciones, puede afectar entre un 5 % y 7 % la jornada anual, debido a enfermedades respiratorias, gastrointestinales, trastornos musculoesqueléticos y estrés; entre otras condiciones prevenibles.
Precisamente, entre las opciones de afiliación que ofrece la Medicina Prepagada de Compensar se incluyen, además de planes de carácter individual, con cobertura personal o para el grupo familiar, los planes empresariales colectivos para los trabajadores y sus familias, con tarifas preferenciales definidas según el número de afiliados.
“La intervención no se limita al colaborador, sino que se extiende a su grupo familiar, con un seguimiento continuo y una evaluación del impacto de las acciones implementadas”, concluyó Roamir Garzón, líder del modelo de gestión integral de salud de la medicina prepagada de Compensar.




