En mayo de 2026, el Índice de Precios del Productor (IPP) de la producción nacional registró una variación mensual de 0,77 % respecto a abril, de acuerdo con el DANE.
Este resultado revierte la tendencia del mismo mes del año anterior, cuando el indicador se había ubicado en terreno negativo con una caída del -1,12 %.

El IPP es fundamental para la detección de canales de transmisión inflacionarios, lo que permite estudiar el comportamiento de los precios de los productos desde el momento en que ingresan a los canales de comercialización.
Así, la variación anual del IPP se ubicó en 6,79 %. Esta cifra es superior por 3,08 puntos porcentuales al 3,71 % reportado en mayo de 2025. Y en lo corrido del año (enero-mayo de 2026), el indicador acumula una variación de 8,47 %.
Así se comportó el indicador por sectores
El aumento mensual del 0,77 % en los costos de la producción nacional estuvo impulsado principalmente por el sector de minería (explotación de minas y canteras), que registró un incremento del 5,55 %. El sector de la industria manufacturera también contribuyó al alza con una variación de 0,99 %.
En contraste, el sector de agricultura, ganadería y pesca fue el único que registró una variación negativa en el mes, al caer un -3,24 %.

Al interior de las subclases de productos, la mayor alza mensual se presentó en zanahorias y nabos (42,82 %), seguida de aceites de petróleo y crudos (6,40 %) y oro en bruto, semilabrado o en polvo (4,52 %).
Por otro lado, productos agrícolas como los plátanos (-14,82 %), los cítricos (-12,87 %) y las frutas de pepita y de hueso (-7,16 %) registraron descensos significativos, aliviando la presión sobre el indicador global.
Finalmente, el boletín técnico del DANE reveló que el comportamiento del IPP estuvo fuertemente marcado por la dinámica del comercio exterior, pues los bienes exportados registraron el repunte más alto del mes con un 4,56 %, mientras los bienes importados presentaron un incremento de 1,65 %.
En contraste, el IPP de la oferta interna mostró una variación de apenas un 0,03 %, mientras que el indicador para los bienes producidos para consumo interno se ubicó en terreno negativo con una caída de -0,49 %.
Y si se analiza por uso o destino económico, los bienes de capital registraron la mayor variación positiva con un 0,91 %. En la otra orilla, los bienes de consumo final experimentaron la caída más pronunciada del periodo, situándose en -1,19 %.
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