El mercado laboral en Colombia finalizó el año 2025 con cifras que han sorprendido a los analistas por su carácter histórico, aunque no exentas de matices sobre la calidad del empleo y los desafíos futuros.
El dato más destacado del último reporte del DANE indica que la tasa de desempleo nacional en diciembre se ubicó en un 8 %, 1,3 puntos porcentuales por debajo del promedio de 2024, lo que representa el valor más bajo para este mes desde que existen registros en 2001.
Uno de los datos más curiosos y positivos encontrados por los expertos es que la tasa de desempleo cerró el promedio anual de 2025 en 8,9 %, consolidándose como el nivel más bajo en lo corrido del siglo XXI.

Esta mejoría se atribuyó fundamentalmente a una vigorosa generación de puestos de trabajo. Según los cálculos de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá, el país contó el año pasado con 23,8 millones de trabajadores, cerca de 800.000 más que en 2024.
El dinamismo fue especialmente notable en las 13 principales áreas metropolitanas (urbano), donde la tasa de ocupación alcanzó un 61,6 % en diciembre, superando con creces el promedio histórico de la década de 2010 (60,6 %).
A nivel nacional, la ocupación también mostró una senda de recuperación, situándose en el 59 % al cierre del año.
J.P. Morgan resaltó que mientras la desocupación se ubicó en 8,3 % en diciembre (tasa desestacionalizada) significativamente por debajo del promedio de la década de 2010, que fue del 10,8 %, la ocupación se ubicó en 59 %, lo que representa una ligera caída mensual (frente al 59,4 % de noviembre) y se mantiene por debajo del promedio de los años 2010 (59,7 %).
El banco estadounidense demuestra que los niveles de personas empleadas han mantenido un crecimiento constante desde 2021 (tomando como base diciembre de 2020), mientras que el número de desempleados ha seguido una tendencia a la baja en el mismo periodo.
El efecto de la contratación pública y el cuentapropismo
Entre los sectores que impulsaron la creación de empleo solo en diciembre (+745.000 más) destacaron la industria manufacturera, la administración pública y las actividades artísticas.
Sin embargo, un hallazgo curioso de los analistas del Banco de Bogotá es que el sector público se convirtió en la tercera rama con mayor número de trabajadores en el país, desplazando a la manufactura y quedando solo por detrás del comercio y la agricultura.
En total, el sector público alcanzó los 2,9 millones de empleados tras crear 113.000 puestos en el año.

Y en todo el año, los sectores que más aportaron al incremento de la ocupación fueron alojamiento y comidas, logística y el sector público.
Por otra parte, la calidad del empleo genera opiniones divididas. Por un lado, Mariana Quinche, economista de BBVA Research, destacó que en diciembre la creación de empleo se concentró en empleados de empresas privadas, lo que ayudó a que la tasa de informalidad bajara al 55,5 %, pues un año atrás había sido del 56,7 %.
Un informe del Grupo Cibest (Bancolombia) señaló que solo en diciembre se crearon 551.000 puestos formales frente a solo 52.000 informales.
No obstante, un análisis de ANIF advierte que, al observar el total de 2025, el 56 % de los nuevos ocupados provino de trabajadores por cuenta propia, jornaleros y peones, modalidades con una alta propensión a la informalidad.

Según el centro de pensamiento, más de la mitad del empleo generado en el año carece de las garantías de la formalidad plena.
Así se han comportado los salarios
Un informe de J.P. Morgan sugiere que, aunque el crecimiento anual de los salarios reales ha sido volátil, en el nivel acumuladoha logrado superar significativamente los niveles prepandemia, manteniendo una tendencia de mejora constante hasta diciembre de 2025.
La entidad elaboró un índice de salarios reales en los sectores de manufactura y comercio con el fin de proporcionar una visión promedio del poder adquisitivo de los trabajadores en sectores clave, ajustado por estacionalidad.
Para finales de 2024 y durante el transcurso de 2025, la variación anual se estabilizó en terreno positivo, oscilando generalmente entre el 2 % y el 4 % hacia el cierre del año.
La firma recordó que esta medida ha experimentado fluctuaciones extremas. Se registró un pico de crecimiento cercano al 15 % en 2021, mostrando una recuperación tras la caída estrepitosa de 2020 debido a la pandemia (cuando llegó a niveles cercanos a 92 puntos), seguido de una fuerte desaceleración que llevó la variación a terreno negativo (contracción de los salarios reales) a principios de 2023.
Luego, desde mediados de 2023 y durante todo 2025, la trayectoria ha sido ascendente y sostenida en el nivel de los salarios reales, alcanzando su punto máximo al cierre del año pasado (cerca de los 114 puntos).
Salario mínimo y nubarrones para 2026
La coyuntura económica actual está marcada por un incremento del salario mínimo del 23 % para 2026, una medida que los analistas ven con preocupación.
ANIF insistió en que este ajuste, sumado a condiciones monetarias restrictivas con una tasa de intervención del Banco de la República en el 10,25 %, podría generar una recomposición del mercado hacia la informalidad y desincentivar la contratación formal.
Por su parte, el Grupo Cibest (Bancolombia) estima que este fuerte incremento introduce un sesgo alcista que podría impactar la tasa de desempleo en 0,3 puntos porcentuales en el corto plazo.
La entidad financiera también mencionó que el fuerte crecimiento en los flujos de remesas ha funcionado como un ingreso adicional que, curiosamente, tiende a desincentivar la incorporación de personas al mercado laboral.
En consecuencia, las perspectivas para 2026 apuntan a una ralentización de la recuperación laboral.




