El mercado cambiario local sacudió los tableros financieros este jueves al registrar un desplome de $56,50, llevando al dólar estadounidense a cerrar en $3.493,50. La divisa norteamericana no solo rompió con fuerza el soporte técnico de los $3.500, sino que llegó hasta mínimos que no se observaban desde febrero de 2021.
La tasa de cambio experimentó una ininterrumpida presión vendedora a lo largo de la tarde. Tras abrir en $3.543,10 y registrar un máximo de $3.555 en las primeras operaciones, el apetito por activos colombianos barrió con la resistencia institucional y arrastró la cotización hasta un mínimo intradía de $3.4865.

Los analistas de JP Tactical Trading destacaron la contundencia del movimiento y calificaron la perforación de la barrera de los $3.500 como un nivel técnico importante para el mercado cambiario local. “Esto refleja el fuerte optimismo que ha impulsado la valorización del peso colombiano durante las últimas jornadas y la fuerte presión vendedora que ha predominado», dijeron.
Por su parte, Acciones & Valores recordó que el peso colombiano venía respaldado por el atractivo diferencial de tasas (carry trade local) y una notable reducción en la demanda de coberturas electorales de cara a la segunda vuelta. No obstante, los analistas de la firma admitieron que el mercado desbordó sus proyecciones iniciales, a pesar de que preveían una jornada de consolidación con sesgo alcista debido al deterioro del riesgo global y la inflación en EE. UU.
De acuerdo con los expertos, con la ruptura del soporte de los $3.500, el mapa de riesgos del mercado cambiario en Colombia se reconfigura por completo. De mantener la inercia, el dólar en Colombia buscaría consolidar un nuevo rango de oscilación, donde la zona de los $3.480 se perfila como el siguiente objetivo técnico.
OPEP recorta demanda y los precios del crudo corrigen
El desplome de la divisa se dio de forma paralela a una jornada de caídas en el mercado internacional del petróleo, lo que resalta aún más el desacople del peso frente a las materias primas.
El barril de crudo Brent retrocedió un 3,21 %, ubicándose en US$90,11, mientras que el referente norteamericano WTI cayó a US$87,23 (-3,11 %).
El repliegue de los precios se desató luego de confirmarse que la escalada bélica entre Washington y Teherán no generó daños directos sobre la infraestructura energética del Golfo Pérsico. Así mismo, los tableros asimilaron que los compradores en China reducirán drásticamente sus pedidos de crudo saudí para el mes de julio.
En su informe mensual, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) redujo por segunda vez consecutiva sus pronósticos de demanda mundial para 2026, situándola en 970.000 barriles diarios. El grupo de países atribuyó este freno al impacto de la guerra en Irán y a los bloqueos logísticos en el Estrecho de Ormuz (por donde transita entre el 20 % y 25 % del crudo global), aunque anticipó una recuperación de la demanda de cara a 2027.
Pese a la caída del precio, el balance de inventarios sigue reflejando una escasez estructural crítica; las existencias comerciales y estratégicas de EE. UU. sufrieron una contracción récord de 15 millones de barriles la semana pasada, acumulando una pérdida de 70 millones de barriles en cinco semanas.
Subsidios de desempleo escalan a máximos en EE. UU.
En el plano macroeconómico global, el dólar perdió tracción temporal frente a una canasta de monedas de referencia (con el índice DXY cediendo ligeramente a 99,87 puntos, un -0,07 %) debido a los últimos reportes del mercado laboral norteamericano.
El Departamento de Trabajo de EE. UU. informó que las solicitudes iniciales de subsidio por desempleo aumentaron a 229.000 durante la primera semana de junio, superando las 220.000 estimadas por Wall Street.
Aunque la cifra representa el nivel más alto de solicitudes desde febrero, los expertos sugieren que el dato está influenciado por la volatilidad estadística asociada al inicio de las vacaciones de verano y los recientes días festivos.
Finalmente, la deuda pública colombiana (TES) cerró mercados con una valorización del 1,02 % en el promedio ponderado de todas las referencias de títulos de tesorería que integran el ETF de Global X, que se negocia en la Bolsa de Valores de Colombia.

Esta información se toma del indicador de Global X (GXTESCOL), que replica el índice GBI-EM de J.P.Morgan para Colombia.
Por otra parte, los cierres de TES de deuda pública, de acuerdo con el sistema de negociación del Banco de la República, donde operan los grandes inversionistas de Colombia, registraron los siguientes movimientos:
- Los TES de 2050 finalizaron en 6,800 %; la jornada anterior en 6,802 %.
- Los TES de 2028 terminaron en 12,991 % desde los 13,170 % de la sesión previa.
- Los TES de 2033 concluyeron en 12,550 %, cuando el día hábil anterior se habían ubicado en 12,730 %.
- Los TES de 2050 finalizaron en 12,017 %; la jornada anterior en 12,092 %.
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