El proyecto Conexión Centro, la iniciativa privada que busca reemplazar a Autopistas del Café y completar la doble calzada faltante entre el Eje Cafetero y el Valle del Cauca, está en su recta final de aprobación y deberá definir su futuro este año.
Las posibilidades apuntan a que el corredor entre Armenia, Pereira y Manizales vuelva a ser concesionado a Odinsa, empresa de Grupo Argos, aunque algunos líderes de la región han propuesto que esta figura se acabe y, por ende, que la carretera pase a manos del Instituto Nacional de Vías (Invías).
Detalles de la doble calzada faltante entre el Eje Cafetero y el Valle
Con este contexto, Mauricio Ossa, presidente de Odinsa, le confirmó a Valora Analitik que la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) ya recibió los escenarios técnicos y financieros presentados por la compañía, y que durante este año se definirá el alcance final del proyecto antes de abrir un eventual proceso de selección.

«Conexión Centro busca tomar la huella de Autopistas del Café que termina el año entrante, hacia el segundo semestre, y llenar todos los vacíos que hay entre Manizales y Armenia en doble calzada y hacer la doble calzada de Calarcá a La Paila», explicó Ossa en el Investor Day de Grupo Argos de 2026.
El directivo destacó que la iniciativa privada, que incluye la doble calzada faltante entre el Eje Cafetero y el Valle, ya superó una etapa clave: «Ese proyecto ya el evaluador entregó un concepto favorable y positivo».
Sin embargo, a solicitud de la ANI, Odinsa tuvo que preparar distintos escenarios antes de avanzar, que podrían incluir cambios en las tarifas de los peajes de la zona, la eliminación de uno de estos o el recorte del alcance del megaproyecto.
«En virtud de que algunas de las comunidades quieren entender mejor cómo la vía les va a mejorar alguna consideración, la ANI nos pidió que hiciéramos unos escenarios en donde hay un mayor alcance, un menor alcance o hay una simulación de las tarifas para mirar cuánto Capex queda en el proyecto. Esas simulaciones ya las hicimos y ya se las entregamos a la ANI», dijo Ossa.

El paso que sigue está ahora en manos del Gobierno, que deberá aprobar o negar los estudios definitivos del megaproyecto, con el fin de, posteriormente, avanzar en su contratación.
«Lo que viene a futuro es que la ANI tiene que evaluar de esos escenarios que planteamos cuál es el que más se favorece para contarle a la comunidad cuál va a ser el alcance final del proyecto y proceder en la etapa de selección abreviada y demás, a ver si hay interesados para competir», señaló el presidente de Odinsa.
Una nueva generación de concesiones en Colombia
Más allá del trazado vial, Ossa destacó un elemento diferenciador que incluye el contrato y que, de mantenerse, podría marcar un precedente en la historia de las concesiones en Colombia. Incluso, dijo que si esto se aprueba, se podría hablar del inicio de una nueva generación de vías en el país.
«Ese contrato tiene una innovación que ojalá permanezca al momento en el que se firme y es que nosotros pusimos una bolsa de dinero para hacer vías secundarias en el alcance del proyecto», explicó.
«Así como los aeropuertos tienen una contraprestación, las vías no tienen; entonces, se nos ocurrió pensar que era muy importante que el proyecto concesional aportara unos recursos para que regionalmente ayudara con la red secundaria. Esa bolsa es más o menos de $180.000 millones».
De concretarse, el empresario no dudó en calificar su alcance histórico: «Si se firma como está, será una innovación. Casi que me atrevería a decir que estaríamos muy ad portas de la sexta generación de concesiones«.




