Tras un cierre ayer en los $3.752,33, la divisa estadounidense saltó en la apertura hasta los $3.770, impulsada por un crudo que vuelve a superar los US$100, una inflación al alza en Estados Unidos y una tensión geopolítica que se niega a ceder.
Esta mañana se conoció que los precios al consumidor en EE. UU. aumentaron un 3,8 % interanual en abril, el mayor incremento desde mayo de 2023.
A pesar de que el dólar a nivel mundial (DXY) lucha por mantener sus soportes, Colombia se está convirtiendo en el foco de atención por su comportamiento atípico frente a sus pares regionales.

Los analistas de JP Tactical Trading advirtieron que mientras que el peso mexicano y el real brasileño están respetando sus pisos (lo que indica que el dólar no tiene fuerza para subir allí), en Colombia el billete verde sigue buscando techos.
Según su modelo táctico, el «precio justo» del dólar en Colombia hoy debería estar cerca de los $3.600 para estar alineado con la región. El hecho de que estemos operando en los $3.770 marca una brecha que podría responder a ruidos internos o flujos de capital específicos que nos alejan de la tendencia global.
Por ahora, la jornada inicia con muy pocas operaciones. El dólar se encuentra en la parte alta del rango; sin embargo, sin una tendencia clara en el volumen, cualquier noticia desde el Golfo Pérsico o el dato de inflación podría romper este equilibrio.
Inflación en EE. UU. y otras noticias
La jornada de hoy y el resto de la semana estará marcada por dos eventos que podrían redefinir el rumbo de la tasa de cambio en Colombia.
Por un lado, el índice de precios al consumidor en EE. UU. subió un 0,6 % en abril, ajustado estacionalmente, lo que sitúa el ritmo anual en el 3,8 %, el más alto desde mayo de 2023. Y excluyendo los alimentos y la energía, el IPC subyacente aumentó un 0,4 % y un 2,8 % respectivamente, manteniendo la inflación muy por encima del objetivo del 2 % de la Reserva Federal.
Además, los ojos del mundo están puestos en la reunión de los líderes de Estados Unidos y China. Un avance en su relación no solo calmaría las aguas comerciales, sino que podría ser la clave para que el gigante asiático medie de forma definitiva en el conflicto con Irán.
El «tira y afloja» en Ormuz dispara los precios del petróleo
La falta de consenso entre Washington y Teherán ha devuelto la prima de riesgo a los tableros. El Brent sube un 2,82% hasta los US$107,03 y el WTI avanza un 2,97% situándose en US$100,98.
Mientras Donald Trump amenaza con romper el frágil alto el fuego, un informe filtrado de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) sugiere que Irán tiene capacidad para resistir el bloqueo naval por 3 o 4 meses más.
Esto cambia la dinámica de poder: si Irán no tiene prisa, la presión recae sobre Trump para evitar un choque inflacionario global. Esta incertidumbre es combustible puro para el precio del crudo y, por extensión, para la volatilidad del dólar en economías petroleras como la nuestra.
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