El dólar estadounidense interrumpió su fase de estabilización postelectoral en Colombia y registró un avance de $15,01 frente al dato del jueves ($3.435,99), cerrando la sesión en $3.451.
La jornada de este viernes estuvo dominada por fuerzas técnicas contrapuestas y un reajuste de portafolios institucionales. La tasa de cambio abrió la jornada en $3.438,80, descendió de forma temprana hasta un mínimo intradía de $3.425 y escaló de manera constante en la segunda mitad de la jornada hasta alcanzar un techo transaccional de $3.461,10, marcando un cierre muy cercano al máximo diario.

Esta presión sobre la moneda local ocurrió a pesar de una ligera flexibilización del billete verde a nivel global, con el índice DXY retrocediendo un 0,10 % hasta los 101,33 puntos.
Acciones & Valores reportó que el índice DXY corrigió levemente desde sus máximos de un año debido a que el Índice de Precios del Gasto en Consumo Personal (PCE) de mayo se alineó con las proyecciones, restando presión inmediata a las apuestas de incrementos agresivos por parte de la FED.
En su más reciente informe, Global 66 trazó su escenario base para el próximo trimestre, estimando un rango de oscilación de $3.350 a $3.550 para el dólar en Colombia, donde el nuevo gobierno promercado operará como catalizador de confianza y el crudo representará el principal riesgo bajista.
Sin embargo, la firma advirtió que el principal riesgo de depreciación estructural no es de índole política, sino de política monetaria: «Un endurecimiento adicional de la FED en julio o septiembre revertiría parcialmente los flujos de carry trade que han sostenido al peso colombiano en 2026, lo que podría empujar el par hacia la zona de $3.650–$3.750 en un escenario adverso«.
El rebote técnico del dólar en Colombia al cierre de la semana evidencia que el mercado spot ya ha internalizado los efectos iniciales del alivio político local. La combinación de un petróleo debilitado —que rompió la barrera de los US$75 para el Brent— y una menor tracción en las tasas interbancarias locales le restaron argumentos a una apreciación extendida del peso colombiano.
Para la reapertura del próximo lunes, la atención del mercado financiero estará concentrada plenamente en la Junta Directiva del Banco de la República del martes 30 de junio. Un incremento de la tasa de intervención al 11,75 %, tal como prevé el mercado, reinyectaría oxígeno al carry trade local, sirviendo de dique contra las presiones externas y ayudando a mantener la cotización en el canal de los $3.415 a $3.465.
Brent cede un 3,93 % tras masiva liquidación semanal
Las cotizaciones internacionales del crudo sufrieron un duro revés diario, consolidando una estrepitosa pérdida semanal del 10 % debido al incremento real del suministro físico.
El barril de crudo Brent para Colombia se desplomó a US$72,53 (-3,93 %), mientras que el WTI de EE. UU. cayó a US$69,18 (-3,81 %).
El colapso del precio refleja la normalización de los tránsitos navieros en el Estrecho de Ormuz, que ya operan al 75 % de las métricas previas al conflicto tras la hoja de ruta diplomática de 60 días firmada entre Washington y Teherán.
Arabia Saudita reactivó con fuerza los fletes desde la terminal de Ras Tanura, un flujo al que se sumaron mayores cuotas de exportación por parte de Irak, Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos.
Esta fuerte ola de oferta física eclipsó por completo la volatilidad intradía generada por un ataque aislado contra el buque portacontenedores Ever Lovely de bandera de Singapur en aguas de Omán.
El incidente, atribuido por funcionarios estadounidenses a un dron de la Guardia Revolucionaria de Irán debido a disputas por el uso de rutas alternativas no validadas por Teherán, causó daños en el puente de la embarcación, pero no interrumpió su navegabilidad ni provocó bajas, permitiendo que el mercado petrolero ignorara la reactivación de las tensiones navieras.
Déficit comercial en EE. UU. se amplía
El índice de confianza del consumidor de la Universidad de Michigan subió a 49,5 puntos en junio gracias al abaratamiento de la gasolina, pero sigue atrapado cerca de sus mínimos históricos. Al mismo tiempo, el Departamento de Comercio reportó que el déficit de bienes de EE. UU. se ensanchó un 27,4 % hasta los US$105.800 millones en mayo, el desbalance más profundo en más de un año, impulsado por la caída de las exportaciones de la potencia norteamericana.
Finalmente, la deuda pública colombiana cerró mercados con una valorización del 0,59 % en el promedio ponderado de todas las referencias de títulos de tesorería que integran el ETF de Global X, que se negocia en la Bolsa de Valores de Colombia.

Esta información se toma del indicador de Global X (GXTESCOL), que replica el índice GBI-EM de J.P.Morgan para Colombia.
Por otra parte, los cierres de TES de deuda pública, de acuerdo con el sistema de negociación del Banco de la República, donde operan los grandes inversionistas de Colombia, registraron los siguientes movimientos:
- Los TES de 2026 finalizaron en 6,397 % y la jornada anterior lo hicieron en 6,571 %.
- Los TES de 2028 terminaron en 12,550 % desde los 12,661 % de la sesión previa.
- Los TES de 2033 concluyeron en 12,030 %, cuando el día hábil anterior se habían ubicado en 12,170 %.
- Los TES de 2036 registraron una tasa final de 11,850 %, frente al 11,940 % registrado anteriormente.
- Los TES de 2050 finalizaron en 11,790 %; la jornada anterior en 11,994 %.
—




