El Niño se acerca y las pymes ya deberían prepararse para el golpe en costos

Una nueva presión sobre energía, agua e insumos puede complicar la caja de los negocios en el segundo semestre.

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Este es un contenido de la alianza editorial entre la fintech Kapital Colombia y Valora Analitik para los emprendedores que se arriesgan a tomar decisiones

El posible regreso del fenómeno de El Niño no es solo una alerta climática. Para Kapital Colombia, fintech especializada en soluciones financieras para pymes, también puede convertirse en un choque operativo y financiero que afecte energía, abastecimiento, costos de producción y márgenes en un momento en el que el consumo ya muestra señales de cautela.

BBVA Research advirtió que la probabilidad de que El Niño tome fuerza hacia septiembre de este año ronda el 90%. Distintos modelos climáticos y reportes de análisis sectorial proyectan un mayor desarrollo del fenómeno hacia el segundo semestre, con niveles que podrían acercarse o superar el 90% hacia finales de año.

Impacto de El Niño en el agro. Imagen: Generada por AI
Impacto de El Niño en el agro. Imagen: Generada por AI

Además, el Banco de la República ha advertido que uno de los principales canales de impacto sería la menor oferta agrícola por cuenta de la reducción de lluvias. Menos agua significa menores rendimientos en cultivos, más presión sobre alimentos y un efecto directo sobre la inflación.

Qué significa esto para una pyme

BBVA Research recordó que cerca del 66% de la energía en Colombia depende de fuentes hídricas, por lo que un periodo de sequía puede obligar a usar generación térmica más costosa. Para una pyme, eso se traduce en facturas más altas en un momento en que cada punto de margen importa.

Hay sectores especialmente expuestos. Restaurantes, panaderías, comercios de alimentos, hoteles, lavanderías, manufactura ligera y negocios con cadena de frío tendrían que lidiar con mayores costos de energía, presión sobre insumos y posibles dificultades en agua o logística.

Fenómeno de El Niño. Imagen: Ministerio de Ambiente_ANLA
Fenómeno de El Niño. Imagen: Ministerio de Ambiente_ANLA

Además del costo directo, también aparece el costo indirecto. Una menor disponibilidad de materias primas, más dificultades logísticas o interrupciones en la operación pueden aumentar inventarios de seguridad, retrasar entregas y presionar la caja. En ese escenario, el problema deja de ser solo de costo y pasa a ser también de liquidez.

Por qué anticiparse

La preparación no debería esperar a que el fenómeno ya esté afectando la operación. Antes de que eso ocurra, las pymes deberían revisar su consumo energético, dependencia de insumos vulnerables, capacidad de almacenamiento, niveles de inventario y margen para trasladar aumentos de costo sin perder demanda.

También conviene identificar qué productos o servicios son más sensibles a cambios de precio, y la capacidad de recuperar efectivo. No todos los negocios pueden subir tarifas de la misma manera, y no todos los clientes absorben los incrementos con la misma facilidad.

Para Kapital este escenario representa una nueva presión sobre los costos para las pymes. En ese contexto, anticipar riesgos operativos, proteger caja y revisar el portafolio puede ser tan importante como vender más.

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