Las proyecciones de ORZA para las elecciones del Congreso de 2026 muestran una Cámara de Representantes transformada respecto a la que eligieron los colombianos cuatro años atrás.
El cambio más estructural es la desaparición de las cinco curules de Comunes —el partido de la extinta guerrilla de las Farc— al vencerse el periodo especial de paz. Esa pérdida debilita al bloque oficialista y obliga al Pacto Histórico a defender con uñas y dientes cada uno de los escaños obtenidos en 2022.
En el extremo contrario, el Centro Democrático, el Partido Conservador y sus aliados consolidan una bancada de oposición robusta que aspira a superar los 80 representantes y ejercer un contrapeso efectivo al gobierno de Gustavo Petro en su último año de mandato.
La proyección sugiere que la derecha escala hasta 86 escaños, la izquierda retrocede a 56 y el centro cae por debajo de 40 curules.

Tres tendencias que definen el nuevo Congreso
El informe sugiere que el bloque de centro ha venido colapsando elección tras elección: de 72 curules en 2018 pasó a 47 en 2022 y caería por debajo de 40 en 2026.
Partidos como el Liberal y los Verdes, históricamente arbitradores del poder legislativo, llegan fragmentados y con menor capacidad de negociación.
La segunda es la recomposición del oficialismo. Sin las curules de paz de Comunes, el Pacto Histórico debe compensar con votos propios lo que antes conseguía por mandato constitucional. Orza sugiere que pasaría de 59 a 56 curules.
La tercera tendencia, quizás la más relevante para el día a día legislativo, es la fragmentación interna de los partidos tradicionales. La mayoría de las bancadas mezclan en su interior representantes oficialistas duros, oficialistas blandos, independientes y opositores declarados. Esto incentiva al Ejecutivo a negociar facción por facción en lugar de buscar acuerdos programáticos con partidos completos.
Bogotá: el bastión que el Pacto no quiere perder
Con 18 curules en disputa, Bogotá es el circuito de mayor peso en la Cámara. El umbral se ubica en cerca de 79.000 votos y la cifra repartidora en 100.000. La proyección de ORZA estima que el Pacto Histórico —que en 2022 arrasó con 7 escaños y 816.070 votos— caerá a 6 curules, mientras el Centro Democrático podría escalar de 2 a entre 4 y 6 representantes.

Antioquia: el Centro Democrático defiende sus sillas
En el departamento de Antioquia, con 17 curules, el Centro Democrático parte como favorito para retener sus 5 escaños. El Pacto Histórico, que en 2022 obtuvo 2 curules, proyecta 3 representantes para 2026.
Conservador y Liberal se repartirían 2 escaños cada uno y otras coaliciones más pequeñas se quedarían con 5 sillas.

Valle del Cauca: terreno en disputa
Con 13 curules y un umbral de entre 60.000 y 65.000 votos, Valle del Cauca es uno de los departamentos donde la recomposición del voto será más visible.
El Pacto Histórico, que dominó la región con 5 curules en 2022, cede terreno en una silla ante el avance del Centro Democrático, que podría pasar de 1 a 3 escaños. El Partido de la U y el Liberal se anotaría de 2 a 3.

Atlántico: Cambio Radical resiste
En el Caribe colombiano, Atlántico disputa 7 curules con un umbral de entre 100.000 y 120.000 votos.
Cambio Radical, que en 2022 obtuvo 3 escaños con 309.249 votos, parte como la fuerza dominante y aspira a mantener entre 2 y 3 representantes.
El Partido Liberal escala hasta 3 curules, mientras el Conservador, el Pacto Histórico y la coalición Centro Democrático – Nuevo Liberalismo – MIRA se disputarían un escaño cada uno.

La reconfiguración del Senado
Por otro lado, según proyecciones de Víctor Muñoz analista y cofundador de Guarumo, el Pacto Histórico se mantendría como la primera fuerza del Senado con entre 18 y 21 curules, consolidándose como la bancada más grande, aunque sin mayoría absoluta.
Le sigue el Centro Democrático, principal partido de oposición, con una proyección de entre 15 y 19 escaños.
Conservadores y Liberales llegan en empate técnico —entre 13 y 15 curules cada uno— y conservan su papel histórico como bisagras en la formación de mayorías. En el bloque intermedio, Alianza Verde y Centro Esperanza proyectan entre 8 y 10 escaños, al igual que Cambio Radical; el Partido de la U se mueve en un rango similar, de 7 a 10. Entre las fuerzas emergentes, el Nuevo Liberalismo/MIRA alcanzaría entre 4 y 6 escaños, mientras el Frente Unitario y el Movimiento Salvación Nacional entran en la incertidumbre con un rango de 0 a 3. La circunscripción indígena mantiene sus dos escaños garantizados.




