El proyecto de Ondas Metropolitanas, impulsado por la administración del alcalde Carlos Fernando Galán, busca transformar los entornos del transporte público masivo en Bogotá. La iniciativa pretende aprovechar la llegada de la primera línea del metro y los corredores de TransMilenio para reorganizar el espacio urbano, promover vivienda y mejorar el acceso a servicios.
En conversación con Valora Analitik, la secretaria de Planeación de Bogotá, Úrsula Ablanque, explicó cómo funcionará este modelo de desarrollo urbano, qué cambios traerá para los barrios cercanos a las estaciones y cuál será el rol del sector privado en la transformación de estos corredores.
¿Qué busca el proyecto de Ondas Metropolitanas?
Hoy en Bogotá vemos que alrededor de las estaciones de transporte masivo, especialmente de TransMilenio, se concentra el comercio y aumenta la circulación de personas. Sin embargo, ese crecimiento se ha dado de manera orgánica, sin una planificación clara y, muchas veces, sin mejoras reales en la calidad del espacio urbano.
Las Ondas Metropolitanas parten de una idea simple: entender que el sistema de transporte público masivo es una gran oportunidad para transformar la ciudad.
Cuando llega una estación de metro o un portal de TransMilenio, ese punto se convierte en un nodo de actividad urbana. Lo que buscamos es aprovechar ese nodo para mejorar la calidad de vida de las personas.
¿Qué tipo de transformaciones se verán alrededor de las estaciones?
Primero, mejorar el espacio público. Sabemos que estos lugares van a tener una alta afluencia de personas, por lo que necesitamos andenes amplios, espacios públicos de calidad y conexiones peatonales que permitan a los ciudadanos llegar fácilmente a sus destinos.
Segundo, la mixtura de servicios. Queremos que alrededor de las estaciones se concentren servicios que la ciudadanía necesita: jardines infantiles, centros de salud, espacios para trámites y otros equipamientos públicos o privados.

Esto tiene un impacto directo en la calidad de vida. Por ejemplo, muchas madres hoy deben hacer varios desplazamientos en la mañana para dejar a sus hijos en el jardín y luego ir al trabajo. Si esos servicios están cerca de las estaciones, se reducen los desplazamientos y se gana tiempo.
También hay un impacto en sostenibilidad, porque menos desplazamientos significan menos presión sobre el sistema de movilidad.
¿Habrá vivienda cerca de las estaciones?
Sí. Uno de los componentes centrales es el desarrollo de vivienda, incluyendo vivienda de interés social y prioritario.
Al incorporar vivienda cerca de las estaciones del metro y de TransMilenio, buscamos que las personas estén más cerca de sus lugares de trabajo. En términos de equidad urbana, eso representa una transformación muy importante para Bogotá.
¿Qué tipo de servicios se priorizarán?
Desde Planeación tenemos estudios que identifican las necesidades de cada sector.
Hay dos tipos de equipamientos:
- Públicos, como salud, educación o seguridad.
- Privados, como bancos, comercio o tiendas de cercanía.
La idea es que ambos convivan alrededor de las estaciones. Desde el sector público podemos orientar qué equipamientos se necesitan en cada zona, mientras que los privados llegarán según la dinámica del mercado.
¿Qué entidades lideran el programa?
En este esquema participan varios operadores urbanos, entre ellos:
- Empresa Metro
- TransMilenio
- El Instituto de Desarrollo Urbano
- Terminal de Transporte
Los principales actores son la empresa Metro y TransMilenio. Cada uno puede establecer relaciones contractuales con desarrolladores e inversionistas para impulsar proyectos en estos sectores.

¿Cómo participará el sector privado?
Los desarrolladores pueden acceder a mayores posibilidades de construcción, es decir, más edificabilidad.
Pero ese beneficio está asociado a obligaciones.
Entre ellas: ceder espacio público según lo definido en cada zona y realizar aportes al operador urbano correspondiente.
Esos recursos se reinvierten en mejoras urbanas alrededor de las estaciones.
¿Cómo se vinculan los interesados?
TransMilenio ya tiene proyectos en marcha. Uno de ellos está ubicado en la estación Primero de Mayo, en un lote de aproximadamente 1,26 hectáreas.
Además, hay ocho proyectos adicionales en proceso sobre 1,26 hectáreas, incluyendo proyectos como: Fiotti, Metrópolis, Brunatti, Continautos, Repco y Arcelandia. En conjunto, la entidad está acompañado la delimitación de más de 280 hectáreas aprox.
En el caso del metro, se delimitaron zonas llamadas IMS, que corresponden a áreas con un radio de caminabilidad de cinco minutos desde cada estación. Dentro de esos polígonos se podrán desarrollar proyectos bajo las reglas de las Ondas Metropolitanas.
¿Cuál es el presupuesto del programa?
El modelo funciona como un sistema parcialmente autofinanciado.
Los desarrolladores que ejecuten proyectos deberán: entregar espacio público y realizar aportes económicos al operador urbano
Estos recursos se reinvierten en la transformación del territorio.
Además, el Distrito puede realizar inversiones directas en equipamientos públicos como jardines infantiles, centros de salud u otros servicios comunitarios.
¿Qué mensaje envían a comerciantes afectados por las obras del metro?
Sabemos que las obras del metro han generado impactos importantes en algunos comercios.
Sin embargo, el objetivo de estas intervenciones es mejorar la estructura urbana para que esos negocios puedan operar en mejores condiciones. Andenes más amplios, mejor espacio público y mayor flujo de personas suelen fortalecer el comercio local.
Sabemos que pedir paciencia no es fácil cuando hay afectaciones, pero el propósito es que el paso del metro irradie bienestar y calidad de vida en toda la ciudad.




