El gerente de Empresas Públicas de Medellín (EPM), John Maya, brindó declaraciones sobre las reuniones que ha venido teniendo sobre Afinia. Esta es una compañía que le pertenece al grupo y opera en el mercado eléctrico del Caribe, concretamente en Bolívar, Córdoba y Sucre, donde atiende aproximadamente a 1,4 millones de usuarios.
Entre las afirmaciones, el gerente reveló las pérdidas de la empresa. Por ejemplo, de cada $100 invertidos por la compra de energía para brindarla a los usuarios, Afinia solo recupera $57, lo que limita a la compañía a saldar montos con proveedores, contratistas y agentes de la cadena. Lo anterior ocasiona que sea la misma EPM la que salde las cuentas. Para ilustrar esto, EPM le giró a Afinia $1,5 billones en 2025, según Maya. Sin embargo, a pesar de esta situación, no está contemplada una intervención o liquidación de la compañía.

A este panorama se añade que el déficit mensual de caja de la filial es de aproximadamente $400.000 millones, más $131.000 millones pendientes por obligaciones con XM (operador del mercado eléctrico) por compra de energía en octubre, más $420.000 millones de deudas de entidades estatales a septiembre de 2026. Todas estas cifras fueron relevadas por la misma EPM.
En rueda de prensa, Maya sostuvo que la inversión en esta empresa ha sido “la peor en la historia”. También dijo que la situación de la organización en el Caribe se suma al impacto que está recibiendo todo el sector por el fenómeno de El Niño, el cual ha ocasionado bajas en los embalses de Hidroituango y Guatapé, que no solo ocasionan una disminución en la capacidad de generación eléctrica a través del agua, sino también más exposición a la energía tranzada en bolsa, más volátil y con precios que pueden ir al alza.

“En Afinia tenemos dos situaciones. Hay un recaudo bajo, que en este momento es de 83 % o 84 %, que se ha mejorado en este año particularmente, y unas pérdidas de un nivel agregado de 29 %, cuando el promedio nacional puede estar en 14 % o 15 %, y las pérdidas en empresas pueden estar en 8 % o 9 %. Si comparamos las pérdidas de Afinia con lo que tenemos en EPM, están cuatro o cinco veces por encima”, agregó Maya.

Incluso mencionó que en zonas del Cesar las pérdidas son de 40 % y el recaudo es de 60 %, agregando que hay municipios en donde el recaudo es de 1 %. Es decir, de 100 usuarios, solo uno paga el recibo de energía. A todo lo anterior se suma que el fenómeno de El Niño ocasiona un incremento en la demanda eléctrica, que en el promedio nacional está en hasta 6 %, mientras en el Caribe es de 10 %, según el directivo.
“Paradójicamente, Afinia ha sostenido al sistema eléctrico del país en los últimos años”, afirmó luego. Lo anterior lo mencionó a causa del contexto del sector, en el cual, aparte de Afinia, la empresa Air-e también opera en el sistema energético del Caribe. Sin embargo, esta última compañía no paga sus obligaciones por la compra de energía que se da a lo largo de la cadena, lo que pone presión en la caja de las compañías.

En palabras del mismo Maya, como el mercado eléctrico del Caribe equivale a 30 % al de Colombia, si Afinia no salda sus deudas a través de los recursos que le da EPM, el estrés en el sistema pondría bajo presión a algunas compañías generadoras, distribuidoras y comercializadoras. Producto de esta situación vendría el llamado “apagón financiero”, es decir, presiones más grandes por deudas en el sector que terminan afectando la operación, y por ende, el servicio de energía.
“Con Afinia, EPM no está en la posibilidad de hacer más inversiones hasta que tengamos una solución estructural. Estamos enfrentados a un problema de liquidez, necesitamos recursos para pagar a proveedores, comercializadores y empleados”, enfatizó.

La solución para Afinia
El directivo aseguró que ha habido acercamientos con el gobierno del presidente Abelardo de la Espriella y su ministra de Minas y Energía, María Nohemi Arboleda. En las reuniones se ha discutido la posibilidad de que el gobierno destine recursos para atender la situación. Maya resaltó que se espera que haya una declaratoria de emergencia económica por la ola de calor y que la solución a Afinia llegue a finales de 2026.
“Esperamos que esos recursos ($400.000 millones) puedan estar la próxima semana, para irnos desatrasando y que nos den ese flujo de caja que necesitamos para el resto del año. Si aquí no hay una solución de fondo, no podemos seguir haciendo una gestión allí”, mencionó frente a los montos que se están negociando con el Ejecutivo. Los otros $400.000 millones vendrían a finales de 2026, para un total de $800.000 millones.
Pero el problema de la energía en el Caribe va más allá de los saldos de Afinia, el gerente afirmó que estudios en materia social y económica apuntaron que 91 % de la población en esa región está clasificada en materia eléctrica en estratos bajo condiciones de vulnerabilidad e informalidad. Esto ocasiona que no haya un hábito donde se paguen los servicios públicos, al igual que otros como alimentación o transporte.

Como consecuencia de esto, para Maya también hay otro inconveniente: la racionalidad en el consumo. Es decir, al no haber una cultura de pago de la energía, no se ahorra porque el consumo de un kilovatio o 100 kilovatios no se traduce en mayores tarifas.
La organización añadió que el valor de las inversiones para la modernización de la infraestructura del Caribe fue de $3,6 billones, 213 % más frente a lo que se invirtió 10 años antes de que la empresa llegara al mercado. Por otro lado, reveló que las distorsiones en el mercado llegaron a tal punto, que hay subsidios para algunos usuarios del estrato seis.
De otro lado, con la finalidad de solventar las pérdidas en ese mercado, EPM llegó a un acuerdo en primera fase con Latam Energy Distribution Group, con el fin de vender Energía Atenea y ceder el mercado del Cesar.
¿Qué dicen los analistas?
Para Felipe Bernal, miembro del Centro de Política Energética de la Universidad de Columbia, existen tres caminos para Afinia. En el primero puede haber una financiación a través de la banca privada, pero este proceso estaría condicionado a metas verificables. Pero señaló que el apoyo no debe limitarse a pagar vencimientos.
“Lo otro que puede suceder es que haya nuevas transferencias y corrección estructural, que EPM, la banca y el gobierno cubran la brecha inmediata para que no haya inconvenientes en el suministro y la operación, y se mantenga operativa (Afinia)”, señaló.
De otro lado, el peor escenario es que haya un incumplimiento de las obligaciones de la filial, lo que aumentaría la presión sobre los generadores y otras empresas. Es decir, habría más presión financiera.
“El objetivo es estabilizar las operaciones en el Caribe, sin convertir sus déficits en una obligación fiscal permanente ni trasladar indefinidamente sus costos al usuario final. Resolver la urgencia sin corregir las causas solo encarece la solución futura”, concluyó.
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