Radamel Falcao García abre un año más como el máximo goleador histórico de la Selección Colombia y uno de los futbolistas con mayor recorrido internacional en la historia del país. Sus cifras con la ‘Tricolor’ siguen siendo un punto de referencia: 104 partidos oficiales, 36 goles y 5.748 minutos disputados. Ese balance lo deja con un promedio de 0,35 goles por partido y un gol cada 160 minutos, números que, en términos estadísticos, siguen siendo competitivos incluso frente a delanteros en plena madurez futbolística.
El ‘Tigre’ debutó con la selección mayor en 2007 y fue protagonista en procesos mundialistas, eliminatorias y Copas América durante casi dos décadas. En eliminatorias sudamericanas anotó 13 goles, varios de ellos decisivos en ciclos clasificatorios. En Mundiales, su única participación fue Rusia 2018, donde marcó contra Polonia y acumuló 347 minutos oficiales.
Con ese contexto, el regreso de Falcao a Millonarios para la temporada 2026 abrió un debate deportivo y económico sobre una posible convocatoria al Mundial. El tema tomó fuerza en el ámbito periodístico, donde se discutió que, si el delantero logra continuidad, ritmo de competencia y cifras concretas en el fútbol colombiano, no puede descartarse una evaluación por parte del técnico Néstor Lorenzo.
Falcao: Sus números y lo que todavía ofrece en cancha
Desde lo estadístico, Falcao no depende de números para justificar su impacto. Aunque no existen cifras oficiales consolidadas sobre asistencias en Selección, las bases de datos históricas coinciden en que su rol ha sido eminentemente finalizador. Ese perfil explica que, con menos de 6.000 minutos, haya alcanzado 36 goles, una marca que ningún otro delantero colombiano ha superado.

Comparado con otros atacantes históricos de la ‘Tricolor’, su promedio de gol es superior al de varios jugadores que superaron los 120 partidos internacionales. Además, su experiencia en torneos FIFA, manejo de presión y liderazgo interno siguen siendo activos valorados en procesos de selecciones, especialmente en plantillas jóvenes.
El antecedente reciente de Dayro Moreno refuerza ese argumento. Néstor Lorenzo convocó al delantero del fútbol local con 39 años, respaldado por cifras de goles, continuidad y rendimiento en el Once Caldas durante la Copa Sudamericana, donde fue goleador. Ese precedente demuestra que la edad no es una barrera si existe un respaldo deportivo contundente.
La competencia actual y los precedentes de veteranos mundialistas
El principal obstáculo para Falcao no es su historial, sino el contexto competitivo. Colombia cuenta hoy con delanteros en mejor momento futbolístico y con regularidad en ligas internacionales: Jhon Córdoba, Juan Camilo ‘Cucho’ Hernández, Luis Javier Suárez y Rafael Santos Borré parten por delante en la rotación. Todos ofrecen mayor despliegue físico, presión alta y continuidad semanal en torneos de alto nivel competitivo.
Para que Falcao entre en la conversación real, necesitaría números claros en el primer semestre de 2026: goles recurrentes, protagonismo en partidos decisivos y regularidad física. Sin eso, su convocatoria sería difícil de justificar desde el criterio deportivo.
Sin embargo, la historia de los Mundiales muestra que no es imposible. El caso más citado es el de Roger Milla, quien jugó el Mundial de Estados Unidos 1994 con Camerún a los 42 años y marcó gol. También están ejemplos como Miroslav Klose, quien fue campeón del mundo con Alemania en 2014 con 36 años y aportando goles decisivos.

Más recientemente, Cristiano Ronaldo disputó el Mundial 2022 con 37 años como delantero centro. La diferencia clave es que todos esos casos llegaron con minutos, goles y protagonismo en sus clubes. Ese será el filtro definitivo para Falcao.
Desde el punto de vista económico y mediático, una convocatoria tendría impacto en audiencia, visibilidad y marca país, pero el cuerpo técnico ha insistido en que el criterio central será el rendimiento.
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Así, el regreso de Falcao a Millonarios no solo se juega en la cancha, sino en una ecuación de números, competencia interna y precedentes históricos. El máximo goleador de Colombia, valorado en apenas 100.000 euros según Transfermarkt, todavía busca argumentos, pero el margen es corto y el primer semestre será determinante.




