El dólar continúa marcando mínimos y el sector de las exportaciones sienten los latigazos.
La reciente y sostenida caída en el precio del dólar, que actualmente se cotiza en niveles de $3.250, ha encendido las alarmas entre los exportadores colombianos. De hecho, hoy tocó un nuevo mínimo: $3.231.
Algunos expertos advierten que la divisa podría descender incluso hasta los $2.800, un escenario que algunos gremios califican como catastrófico.
Jorge Bedoya, presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), explicó que para las exportaciones colombianas hay dos factores que se están cruzando. “El primero es la caída de la tasa de cambio y el segundo es el comportamiento de los precios internacionales”.
“El año pasado, por ejemplo, los precios del café y del cacao disminuyeron. En el caso del café, posteriormente se ajustaron por los problemas climáticos en Brasil y, en el del cacao, por las dificultades de producción en África. Sin embargo, cuando se combinan ambos factores y se revisan las cifras del DANE, se observa que, en valor, las exportaciones entre enero y mayo de 2026 cayeron frente al mismo periodo de 2025”, agregó Bedoya.
Ante ese panorama, otros factores también interfieren como el aumento en el precio de los fertilizantes tras el bloqueo del estrecho de Ormuz, el mayor costo de la urea que se ha reflejado en Colombia, el incremento en los costos laborales para actividades con alta formalidad, como el cultivo de aguacate Hass, y la expectativa por la llegada del fenómeno de El Niño. Todo esto configura una tormenta perfecta para el sector.
“La tasa de cambio afecta de manera importante al sector exportador, especialmente cuando coincide con precios internacionales que ya no son tan favorables como en años anteriores”, puntualizó el presidente de la SAC.
Ese estaría siendo el panorama general para productos como café, banano, aguacate Hass, cacao y azúcar. En el caso de las flores la situación tiene algunas particularidades, pero el impacto de la tasa de cambio también es muy significativo. “Esperamos que el nuevo Gobierno revise este tema a profundidad y trabaje de manera conjunta con los gremios y los productores para buscar alternativas que mitiguen estos efectos”, concluyó.




