Fuerte alza del salario mínimo obligaría al BanRep a aumentar las tasas: volverían al nivel más alto en más de un año

La mayoría de los expertos encuestados por ANIF proyectan un aumento de 50 puntos básicos (pb) en las tasas durante la Junta de hoy.

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En la reunión de la Junta Directiva del Banco de la República, programada para hoy, el mercado anticipa un giro restrictivo en la política monetaria. Según la más reciente Encuesta ANIF – Tasa Banco de la República, la gran mayoría de los analistas consultados coinciden en que el emisor optará por un incremento en las tasas de interés, rompiendo con la tendencia de estabilidad o recortes previos.

De los 19 expertos de centros de estudio, gremios e instituciones financieras que participaron en el sondeo, 12 proyectan un aumento de 50 puntos básicos (pb), a pesar de que anticipan que tres miembros de la Junta estarían en desacuerdo con la decisión: los últimos codirectores nombrados y el ministro de Hacienda.

De concretarse este ajuste, la tasa de intervención se situaría en 9,75 %, un nivel que no se alcanzaba desde noviembre de 2024.

Sin embargo, solo 10 analistas consideran acertada esta decisión. Otros 7 recomiendan que el ajuste al alza sea mayor a lo que anticipan, aunque solo 1 de ellos ve viable una subida de 75 pb.

¿Qué motiva esta decisión?

El panorama económico colombiano ha experimentado cambios que han «nublado» el horizonte de la inflación y reducido el margen de maniobra del banco central, en opinión de ANIF.

El factor más determinante es el incremento del 23 % en el salario mínimo. Los analistas advierten que este ajuste genera un efecto de indexación que se transmite rápidamente a los precios de los servicios y bienes, golpeando el bolsillo de los ciudadanos y dificultando el cumplimiento de la meta de inflación del 3 % por sexto año consecutivo, según las proyecciones para este 2026.

De hecho, señaló que las previsiones de los expertos para el Índice de Precios al Consumidor (IPC) han sufrido un deterioro significativo. Hace apenas un mes, se esperaba una inflación del 4,71 % para finales de 2026, pero hoy esa cifra se ha elevado al 6,19 %. Por su parte, ANIF estima que la inflación cerrará 2026 en 5,8 %, debido a las presiones en la categoría de servicios.

Otros factores de riesgo mencionados incluyen el deterioro del escenario fiscal del gobierno, el aumento en los costos de la energía y una demanda interna que se mantiene dinámica.

Estos hechos llevan a que la política monetaria deba mantenerse más restrictiva de lo previsto inicialmente, según el centro de pensamiento. En promedio, los analistas anticipan que la tasa de interés de política monetaria cerrará en 11 % en 2026, con expectativas de incrementos graduales durante el año para anclar las expectativas inflacionarias. 

Un ajuste «incómodo pero necesario»

De acuerdo con Alejandra Martínez, directora de Investigaciones Económicas en Acciones y Valores S.A., el Banco de la República se enfrenta a un panorama donde «no actuar saldría más caro».

En su columna señaló que el emisor debe proceder con firmeza para asegurar el anclaje de la inflación hacia su rango objetivo y así evitar que esta se arraigue, lo que castigaría principalmente a los hogares de menores ingresos. “En últimas, el mandato del BanRep es proteger el poder adquisitivo de los hogares”, dijo.

La experta argumentó que el país inicia un nuevo ciclo de alzas debido a que las decisiones de política pública, donde señala el incremento del salario mínimo como el factor más determinante, han «nublado el panorama inflacionario», reduciendo el margen de maniobra del emisor.

Según su análisis, este endurecimiento de las tasas no estará exento de consecuencias para la economía real. Se espera que se encarezcan los créditos de consumo e hipotecarios, restringiendo la capacidad de gasto de las familias y exigiendo una mayor prudencia financiera en el presupuesto de los hogares.

Pese a ello, el consenso técnico indica que la prioridad absoluta debe ser el anclaje de las expectativas inflacionarias para proteger la estabilidad macroeconómica del país.

Martínez señaló que Colombia se encamina a un dilema similar al de Brasil, donde se tuvo que «interrumpir un ciclo de recortes de tasas y realizar nuevas subidas ante un rebrote inflacionario».

Por otro lado, ANIF aprovechó la publicación de su primera encuesta de 2026 para destacar a las organizaciones con mejor desempeño en sus proyecciones durante el año anterior.

Asobancaria se consolidó como el ganador al obtener el mayor número de aciertos (7 de 8 posibles) al anticipar las decisiones de política monetaria en 2025. El top 5 de las entidades más precisas lo completaron Davibank, Credicorp Capital, Fedesarrollo y el Banco Popular, quienes fueron reconocidos por su trabajo técnico y riguroso en la construcción de confianza para el análisis económico del país.